Una dieta equilibrada contiene proteínas, carbohidratos, minerales y ácidos grasos esenciales que aportan numerosos beneficios para la Salud y para obtener todos los nutrientes se deben seleccionar adecuadamente los ingredientes tomando en cuenta todos los grupos alimenticios. El objetivo de la alimentación consiste en responder a todas las necesidades nutricionales, porque los tejidos del cuerpo humano se están renovando permanentemente.

Es importante asegurar los medios para utilizar de forma adecuada la energía, este papel corresponde a las vitaminas y también proveer al organismo los medios para eliminar los residuos provenientes de la alimentación, tales como el agua y las fibras que favorecen el tránsito intestinal.

Una dieta equilibrada debe contener alimentos que aporten los nutrientes que permitan atender las necesidades del organismo, de acuerdo al sexo, la edad y la actividad.

Deberá estar conformada por alimentos energéticos, como los carbohidratos; alimentos plásticos, que ayudan a la formación de tejidos, son las proteínas y alimentos reguladores, como las frutas y las verduras, que ayudan al buen funcionamiento del organismo.

Un aporte energético adaptado a los gastos permite establecer un sano equilibrio dietético. No es igual la alimentación que debe tener un atleta, que realiza grandes gastos de energía durante sus prácticas deportivas, que la alimentación que pueda tener un anciano.

A mayor actividad la alimentación deber ser más exigente, especialmente en proteínas y carbohidratos, por sus grandes aportes energéticos.

La necesidad energética es muy diferente de un individuo a otro, suele variar en función de la edad, el estado fisiológico, el medio y la actividad física; pero básicamente cada una debe regular bien los aportes de energía y los gastos. Por ejemplo, una mujer embarazada demanda una alimentación más exigente, que una señora mayor y también es diferente a la dieta de un niño.

Es necesario que las personas sepan escoger, asociar y cocinar los alimentos, tomando en cuenta que mientras más variada sea la alimentación es más fácil responder a las necesidades nutricionales del individuo. Una dieta baja en grasas y rica en fibra aportará beneficios para la salud, mientras las comidas chatarras suelen perjudicar al cuerpo humano por su alto contenido de grasas y promover la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Los gastos energéticos

Algunos gastos constantes de energía tienen relación con el mantenimiento de los diferentes órganos del cuerpo humano; mientras otros surgen de elementos como la temperatura, el crecimiento o la edad. El cuerpo humano nunca deja de ser el centro de los gastos energéticos. Investigaciones científicas revelan que aún en reposo, inclusive durante el sueño, el corazón continúa latiendo, los pulmones se llenan de aire y los intestinos se contraen, lo que supone también un gasto de energía.

Comer sanamente

De acuerdo a estos datos es importante considerar la necesidad de mantener un sano equilibrio en la dieta, la cual debe contener alimentos de todos los grupos alimenticios. El organismo es una máquina que necesita alimentos energéticos para poder sobrevivir. Comer se convierte entonces en una necesidad vital, pero se debe hacer una buena selección y el correcto empleo de los alimentos, especialmente en las naciones desarrolladas por la enorme cantidad y variedad de productos disponibles.

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