La relajación progresiva se interpreta a partir del descanso muscular y la consecuente tranquilidad mental. Este es el gran principio del método de Edmund Jacobson, quien fue docente de la Universidad de Chicago y dejó importantes aportes científicos en esta área. Jacobson considera que la ansiedad está acompañada de una gran carga de tensión muscular. Y lanzó la hipótesis de que “si los músculos están relajados, la ansiedad debe desaparecer”, afortunadamente la práctica le dio la razón.

La relajación progresiva, lleva este nombre porque se produce en varios tiempos y se basa en el siguiente principio: La relajación de los músculos voluntarios locomotores produce tranquilidad mental. Anteriormente, Wilhelm Reich (1897-1957), describió las llamadas “corazas”, provocadas por las tensiones de la mente.

Técnica para liberar el estrés

Investigaciones científicas en el campo de la relajación revelan que, las situaciones de estrés producen, en efecto, una tensión muscular que a su vez mantiene una reacción defensiva, de vigilancia.

Por ejemplo, muchas personas pueden apretar las mandíbulas y sus manos inmediatamente se contraen, progresivamente la nuca se torna tirante. La responsable de estas reacciones es la tensión muscular, la cual consiste en una reacción refleja e inconsciente, que ni el sueño, ni la inmovilidad pueden vencer. Únicamente, por medio del trabajo, activo y voluntario de la relajación se puede obtener éxito.

Para las personas que padecen de mucha tensión muscular, un aprendizaje dirigido permite tomar conciencia de estos fenómenos, el cual puede proporcionar los medios para disiparla.

La mejor forma de utilizar la relajación progresiva de Jacobson

El método de relajación progresiva propuesto por Jacobson debe estar dirigido, de preferencia, por médicos debidamente preparados para aplicar esta técnica, que exige un conocimiento profundo de la fisiología, por una parte, y de las implicaciones psíquicas de este trabajo.

Se debe practicar en un lugar tranquilo, con la persona acostada sobre la espalda, con la mirada dirigida hacia el techo, los brazos estirados y un poco separados del cuerpo.

La primera etapa de la relajación progresiva reside en la percepción mental de los estados fisiológicos, que se adquiere gracias a una serie de esfuerzos musculares de contracción, seguidos de relajación. Bajo esta técnica, cuando la persona relaja un músculo, siente muy nítidamente la ausencia de tensión; en ese momento se da cuenta de su estado de tranquilidad.

La técnica es lenta, minuciosa y las sesiones duran entre media y una hora. El trabajo de relajación corporal recae sucesivamente sobre un grupo muscular, luego sobre otro, y avanza lentamente por el cuerpo humano. De esta forma se la técnica de relajación progresiva se extiende voluntariamente sobre toda la musculatura.

Para quienes se interesan por aprender nuevas técnicas de relajación, es recomendable estudiar la propuesta del profesor Jacobson, debido a que en muchos países se aplica este método, especialmente en las sociedades con poblaciones muy expuestas a situaciones cotidianas de estrés, que a largo plazo, pueden afectar la Salud.

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