La gama de bebidas es muy variada en muchos países, aunque se recomiendan los jugos frescos no azucarados, muchas veces las personas toman líquidos que pueden no ser saludables, bien sea por su coloración artificial o por el exceso de azúcar blanca añadida. No todas las bebidas conducen a beber suficientemente y, con demasiada frecuencia, ocurren errores nutricionales.

El agua puede estar disponible en muchos mercados, en presentación natural o gaseosa, tener o no algún sabor, usualmente embotelladas de la forma más conveniente para el consumo humano.

También en algunos países desarrollados, el agua del grifo está lista para ser tomada, porque su calidad e higiene no representa riesgos sanitarios para la población.

Muchas personas prefieren hidratarse con bebidas que contengan otros sabores y cambian constantemente a otras presentaciones, como aguas con sabor a limón, naranja o mandarina; de acuerdo a las producciones disponibles en sus países.

El objetivo de todas éstas es promover el consumo de agua, tomando en cuenta que hasta las más alcohólicas contienen este líquido vital.

A nivel nutricional existen diferencias, por ejemplo, la leche y algunos jugos de frutas, son alimentos líquidos, más que simples bebidas. Mientras, otras pueden conducir a cierto desequilibrio alimenticio, como es el caso de las bebidas dulces, a las cuales muchas reglamentaciones gubernamentales en varios países les han limitado su comercialización, por considerarlas dañinas para la Salud, especialmente en la población infantil.

Las mejores y las peores bebidas

En cuanto a las bebidas alcohólicas, tienen varios inconvenientes, entre ellos algunas favorecen la deshidratación del organismo, debido a sus componentes. En cuanto a las infusiones, las más populares son el té y el café, tienen ciertas propiedades fisiológicas que no siempre son inocuas, al igual que ciertas aguas minerales. La elección de una bebida, aun el agua, nunca deja de tener importancia.

El agua potable no es susceptible de atentar contra la salud de quienes la consumen, en ella se revela la ausencia total de parásitos o de gérmenes patógenos, lo cual exige someter este tipo de agua de distribución pública a ciertos tipos de tratamientos, siendo el más utilizado: la cloración. Este procedimiento de higiene es eficaz, pero puede darle un sabor desagradable.

Algunos químicos afectan la salubridad del agua

Los químicos que presentan algunas aguas, en ciertos países, hacen referencia a las concentraciones que muchas pueden presentar, conformadas por plomo, selenio, fluoruros, arsénico, cobre, hierro, zinc, manganeso, cromo hexavalente y compuestos fenólicos.

Por este motivo, es necesario que las industrias y los consumidores finales observen la calidad del agua que beben a diario, porque su contaminación puede generar enfermedades.

La población aumenta y paralelamente crece el consumo de agua. El agua potable debe reservarse para tomarla o cocinar, es especialmente útil para atender las necesidades de hidratación de la familia y preparar los alimentos en las mejores condiciones de higiene y salubridad.

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