Con frecuencia se califican a los huevos como uno de los alimentos más completos, lo cual no es cierto, porque su composición nutricional se basa en proteínas, lípidos y sodio. El huevo es un alimento completo solamente para el embrión, que está a punto de hospedar, sin embargo, contiene proteínas convenientemente adecuadas en aminoácidos.

Desde el punto de vista de la nutrición humana, los huevos carecen de glúcidos, de calcio, de fibras y de vitamina C.

Solamente la cáscara del huevo contiene calcio, pero usualmente las personas no la ingieren con las comidas, a menos que la gente las incorpore en la licuadora para preparar jugos naturales saludables.

Hace varias décadas, en Francia se catalogaba al huevo como un alimento difícil de digerir y perjudicial para el hígado, apreciación que ha cambiado en la actualidad. En otros países industrializados ha aumentado el consumo de huevos por persona, superando la cifra de 200 unidades anuales. Mientras, en Israel, Gran Bretaña y las naciones norteamericanas el consumo de huevos es, regularmente, bastante alto.

Los contenidos alimenticios de los huevos

La yema y la clara son las partes diferenciadas que contiene este alimento natural, cuyas propiedades nutricionales cambian si se les agrega muchos ingredientes, como aceite o sal. La yemas y las claras contienen proteínas de gran valor biológico, muy bien repartidas.

Las yemas contienen la totalidad de los lípidos, aproximadamente 12%; aportan además colesterol, vitamina A, hierro, azufre y una gran parte de vitaminas del complejo B.

La clara contiene casi todo el sodio del huevo. En la práctica, estas distinciones solo tienen importancia en dietas estrictas, como en los tratamientos dietéticos con restricción de sodio, en cuyo caso hay que tener cuidado con la clara; en los hipocalóricos, y muy especialmente en los hipolipídicos, que exigen evitar comer la yema. Los huevos de gallina pesan en promedio 50 ó 55 gramos, de los cuales 20-22 gr corresponde a la yema y entre 30-35 gr a la clara.

Las cualidades de los huevos frescos

Los huevos recién puestos en los gallineros no son los mejores para comerlos inmediatamente. Es necesario esperar, al menos, unas 12 ó 24 horas para que se evapore el gas carbónico que contienen en el momento de la postura. Un huevo mantenido a temperatura ambiente estará fresco y se puede comer, casi en el transcurso de un mes.

Las múltiples formas de preparar los huevos y su popular utilización como ingrediente de muchas recetas, los convierten en un alimento de alta demanda en los mercados de muchos países.

Entre las diferentes formas de prepararlos se encuentran: el huevo duro, el blando, el frito en cacerola, en tortillas, en suflés o entremeses; tienen además infinitos usos en pastelería.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más