La gimnasia para el niño es ante todo un juego, el cual se introduce en su mundo de aprendizaje para que conozca más sobre su capacidad motora. En muchos centros educativos se dedican algunas horas semanales a la práctica de gimnasia a los más pequeños, para ayudarlos en su crecimiento, entrenamiento infantil y esparcimiento.

Los estudios sobre medicina del deporte, señalan que los niños en perfectas condiciones físicas, tienen muchas ventajas, porque rebosan de Salud. Pueden jugar, correr y saltar durante horas.

Además de estas actividades, con frecuencia desordenadas, la práctica de algunos ejercicios bien escogidos y presentados como juegos, permite familiarizarlo con conceptos de movimientos precisos, básicos para el ejercicio técnico en deportes; tales como los estiramientos, las flexibilizaciones, el calentamiento, la relajación y el trabajo selectivo, el cual se puede realizar sobre un solo grupo muscular o una sola articulación.

Los entrenadores deportivos especializados en gimnasia, señalan que la educación física bien concebida debe empezar desde la infancia.

La práctica regular de una gimnasia controlada, efectivamente permite una verdadera educación del cuerpo, base indispensable de toda actividad deportiva.

Es recomendable que los niños practiquen agradablemente las sesiones de gimnasia, porque el objetivo es que siempre les resulten provechosas y eso implica un buen entrenador calificado, un armónico ambiente de entrenamiento, ropa cómoda y una actitud positiva en los chicos hacia este deporte.

Las sesiones de gimnasia deben comenzar como juegos para los chicos

Los entrenadores explican que las sesiones se deben presentar siempre bajo el aspecto de juegos y nunca deben contener más de cuatro o cinco ejercicios diferentes.

Las repeticiones no deben ser demasiado numerosas, pues el niño se cansa rápidamente. La sesión no debe durar más de media hora.

Se requieren tiempos de reposo suficientes entre los ejercicios, aun entre las repeticiones de un mismo trabajo. La duración de los descansos se establecerá en función de la intensidad del ejercicio. Durante estos períodos de reposo, es necesario pedir a los niños que respiren lenta y profundamente mientras se relajan.

Los ejercicios de fuerza o con pesas demasiado grandes, se deben evitar.

Los huesos y las articulaciones en los niños están en pleno desarrollo y, por lo tanto, son frágiles: no hay que recargarlos, ni agotarlos.

En cuanto a las niñas, hay que insistir especialmente en los ejercicios de flexibilización y estiramiento, pero los mismos se pueden utilizar para hembras y varones, hasta la edad de 12 años.

Vigilar los ritmos de las sesiones de gimnasia en los niños

Los especialistas afirman que la sesión de gimnasia debe terminar con un breve período de juego, colectivo o libre, seguido de un período de relajación, de retorno a la calma general.

Siempre hay que respetar la fatiga de un niño, especialmente si se queja espontáneamente.

Los niños ponen a prueba sus capacidades físicas en el juego constantemente. La gimnasia es muy importante para controlar y mejorar su potencial de vitalidad, lo que les permitirá, cuando sean adultos, seguir una actividad deportiva y mantener un buen estado físico.

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