La tensión arterial es la presión producida por la circulación de la sangre en el organismo humano, también se conoce con el nombre del presión arterial, la cual existe en el sistema conformado por el corazón y los vasos sanguíneos. Dentro de las arterias, próximas al corazón esta presión es más fuerte que en las venas y corresponde a la que los médicos miden en cualquier examen general.

Los pacientes suelen familiarizarse con la tensión arterial, debido a que usualmente las enfermeras, los paramédicos o inclusive los doctores la examinan regularmente en los centros de Salud, en los hogares o en cualquier lugar que amerite su medición.

Los análisis científicos en medicina afirman que la presión arterial se mide en cualquier examen general, a la altura de una arteria del brazo por medio de un brazalete inflable provisto de un instrumento de medida, llamado tensiómetro. Cuando la sangre es expulsada del corazón a las arterias (sístole) la tensión es máxima; en el momento en que el corazón se llena de nuevo, (diástole) es mínima. De ahí provienen las dos cifras de la tensión: la primera generalmente está comprendida entre 11 y 14, y la segunda entre 5 y 9, cálculo que vigilan cuidadosamente los doctores.

La hipertensión arterial

Las investigaciones médicas revelan que la hipertensión es una enfermedad infortunadamente demasiado frecuente, la cual consiste en el aumento de la tensión arterial. Rara vez se encuentra la causa, pero sus consecuencias son bastante conocidas, en este caso, el corazón se cansa de luchar contra esta hipertensión y, cualquier día la bomba falla o cede un vaso y puede causar una hemorragia cerebral.

Afortunadamente, gracias a los avances en la medicina, existen tratamientos eficaces contra esta afección, siempre que se sigan todos los días y toda la vida, los cuales son indispensables y requieren de una adecuada educación del paciente y de sus familiares cercanos.

La presión arterial no debe estar ni muy alta, ni demasiado baja

En un individuo sano, la tensión arterial se regula con gran precisión, pies si es peligroso que suba demasiado, también es grave que baje mucho, porque en este caso es un reflejo de que la sangre no está llegando bien a todos los órganos.

Sin embargo, en varios puntos clave del sistema vascular están colocados receptores que informan al bulbo raquídeo (parte de la médula espinal situada debajo del cerebro) acerca del nivel de la presión.

Los estudios científicos también señalan que en función de estas informaciones, el bulbo puede acelerar o bajar el ritmo de la bomba cardíaca, estrechar o agrandar el calibre de las arteriolas, trasladar líquidos de las células hacia los vasos o hacia la inversa; además de disminuir o aumentar la diuresis, también llamada eliminación de la orina.

Toda esta regulación se realiza por medio de nervios y, con frecuencia, de las hormonas, que son sustancias fabricadas por un órgano y que producen o controlan la actividad de otro órgano.

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