La estructura de los huesos constituye un tejido viviente, irrigado, nutrido de vasos sanguíneos y atravesados por nervios, que le dan sensibilidad, mientras las células óseas están formadas por una red de proteínas sólidas, con depósitos de calcio. En la estructura ósea del cuerpo humano se encuentran el fémur, los huesecillos de la muñeca y los huesos planos del cráneo, con diferentes formas, tamaños y solidez, entre otros huesos que conforman el esqueleto.

Los médicos especialistas consideran que todos los huesos pueden volverse a soldar, después de una fractura.

La vitamina D es necesaria para la fabricación y mantenimiento de los huesos. Se sintetiza al nivel de la piel, bajo la acción de los rayos ultravioletas del sol. No existe en los alimentos, pero se crea en forma de medicamentos. Su ausencia en los niños provoca raquitismo, de allí que sea necesario agregarla a la alimentación de los chicos pequeños.

Los estudios científicos revelan que los huesos están estrechamente vinculados con los cartílagos. Estos tejidos blandos se parecen mucho a los tejidos óseos, pero no se calcifican.

Por ejemplo, una buena parte de los cartílagos forman la armazón de la punta de la nariz y de las orejas, pero son esenciales para el buen funcionamiento de las articulaciones.

En una articulación, todas las superficies óseas que se ven frente están recubiertas por una espesa capa de cartílago. Como es bien liso, normalmente se asegura un funcionamiento sin tropiezos de todos los movimientos del cuerpo humano. Cada articulación está limitada por una membrana fibrosa, la cápsula que aísla completamente las superficies articulares.

Esta cápsula está tapizada en su interior por una membrana llamada sinovial, que secreta un líquido que baña las superficies articulares. El derrame sinovial cae en las inflamaciones articulares, después de un golpe o con motivo de alguna infección.

La función de las articulaciones

Para evitar cualquier dislocación, los ligamentos sólidos que están implantados en los huesos permiten la unión ósea. Las funciones de las articulaciones consisten en formar puntos de unión, entre los componentes que forman el sistema óseo: los huesos y cartílagos. Éstos facilitan la realización de movimientos mecánicos, los cuales proporcionan elasticidad al cuerpo.

Los músculos permiten la movilidad

Los músculos permiten el movimiento del cuerpo humano, son los responsables de la locomoción, ayudan al desplazamiento de la sangre y al movimiento de las extremidades. Para mantenerlos en buen estado se recomienda realizar ejercicios físicos regularmente o acudir a sesiones de masajes terapéuticos, en los casos de tensión muscular, especialmente si presentan fuertes dolores. Una sencilla actividad física, como caminar regularmente o suaves ejercicios con pesas, ayudan a mantenerlos saludables.

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