El acné es una enfermedad en la piel que puede dejar severas lesiones en las áreas que presentan estas lesiones, tales como manchas y marcas profundas; por lo cual la mayoría de las personas afectadas por esta dermatosis benigna suelen recurrir a tratamientos dermatológicos, con la finalidad de mejorar esta enfermedad y evitar daños estéticos, especialmente en el rostro.

Entre las alternativas médicas para curar el acné, los dermatólogos recomiendan las limpiezas completas de la piel, las cuales consisten en extraer los comedones, hacer una incisión delicada de los microquistes y pústulas para que queden vacíos y desinfectar la superficie de la piel.

Correcta y regularmente practicadas, estas limpiezas pueden bastar para sanear la piel; pero casi siempre hay que combinarlas con otras prácticas y deben realizarlas especialistas, como cosmetólogos.

La vitamina A se recomienda para mejorar el aspecto de la piel

Algunos estudios en dermatología señalan que la vitamina A ácida y el peróxido de benzolio producen la expulsión de los puntos negros y de microquistes, además de impedirles encerrarse. Pero hacen la piel sensible, dolorosa y con sensación de ardor.

Los antibióticos de la serie de las tetraciclinas, en aplicaciones locales, casi siempre inhiben la acción microbiana y el nacimiento de ácidos grasos libres. No eximen de las limpiezas locales regulares. Mientras, las vacunas contra el acné, arrojan resultados muy diferentes y su eficacia sigue siendo muy discutible.

Los tratamientos hormonales para controlar el acné son aún muy minuciosamente individualizados; además de considerar que la mayoría de los pacientes que sufren esta enfermedad son adolescentes.

El acné tratado a tiempo no deja cicatrices

Adicionalmente, el peeling y la dermabrasión permiten eliminar posibles cicatrices, pero un acné tratado a tiempo no debe dejar huellas. Tener acné es una razón más para limpiar la piel en las mañanas y en las tardes. Salvo opinión contraria del dermatólogo, se conseja utilizar de preferencia una loción limpiadora dérmica para el cuerpo y una leche limpiadora para la cara, seguido de un tónico no alcoholizado y un pulverizado de agua poco mineralizada, secando la piel muy cuidadosamente.

Luego se aplica un producto de tratamiento.

Son indispensables algunas precauciones, como: no llevar nada en la frente en caso de acné en esta zona del rostro y cambiar la funda de la almohada, por lo menos dos veces por semana. En caso de acné en la espalda, preferir siempre la ducha a la bañera, especialmente con agua tibia y utilizar ropa ligera, como camisetas de mangas cortas o blusas de algodón, que deberán cambiarse diariamente.

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