En las generaciones modernas de muchos países el sedentarismo y la sobrealimentación aún es muy común y estos dos factores son los principales enemigos de la buena forma física. Frente a sus efectos nocivos, se debe reaccionar y en esto ayudan muchas actividades deportivas diarias, que se pueden practicar en diferentes lugares sencillos: desde casa, en modernos gimnasios, parques, plazas, jardines y centros de entrenamiento.

Algunos especialistas en medicina deportiva señalan que, la gente debe tener en cuenta que no existe una forma física satisfactoria sin reposo suficiente, sin reglas dietéticas y sin luchar contra los principales factores de riesgo, que son: la obesidad, el tabaco, el alcohol y el sedentarismo.

Estos hábitos son altamente dañinos para el cuerpo humano y es necesario buscar los mecanismos para erradicarlos, especialmente si se desea evitar la aparición de enfermedades a futuro.

Los “trucos” de la forma consisten esencialmente en una lucha activa contra el sedentarismo. En este sentido, inmediatamente se piensa en los deportes. Pero muchos argumentarán que nunca tendrán el tiempo suficiente, o que son incapaces de realizarlos debido a la obesidad, a la falta de flexibilidad, torpeza en los movimientos, falta de tiempo, entre otros.

El deporte no es absolutamente indispensable, pero para quienes se interesan por comenzar a mejorar sus estilos de vida, las actividades físicas regulares pueden ser suficientes.

El movimiento corporal diario

Los estudios médicos sobre el deporte señalan que la primera de todas las actividades físicas corrientes, evidentemente, es caminar. Una visión un poco más exigente, recomienda trotar aunque sea a paso corto y rápido, una media hora al día para preservar la integridad física y aliviar los desgastes de la salud.

Algunas sugerencias para desarrollar el hábito de las caminatas es que las personas se acostumbren, en la medida de lo posible, a ir al trabajo o al supermercado caminando. Por ejemplo, dejar el automóvil a un kilómetro del lugar de trabajo; si la persona está en la oficina y se va a almorzar a un restaurante, se debe escoger uno lejos, para caminar unos diez minutos antes y después de comer. Igualmente, es aconsejable aprovechar los fines de semana para pasear, una o dos horas, por lugares como parques, jardines o el campo, lejos de la contaminación.

Las actividades físicas cotidianas traen beneficios al organismo humano

Durante el día es necesario aprender a no rechazar los esfuerzos físicos, por ejemplo, en la oficina cambiar el sitio de una mesa, no negarse a trasladar un objeto medianamente pesado como un computador, un archivador pequeño o expedientes voluminosos. Igualmente, en casa las personas no deben permaneces inactivas, es ideal buscar trabajos manuales, jugar con los niños. Arreglar el jardín o realizar pequeños trabajos de albañilería son también excelentes actividades.

El arreglo de la casa, con frecuencia puede ser fastidioso, pero labores como limpiar el piso o los estantes de la cocina son actividades muy buenas para estimular el cuerpo al movimiento y ocasionan un gasto energético importante, una flexibilidad articular, una excitación muscular y cardio-respiratoria no despreciable. De esta manera, la mayoría de las actividades diarias pueden constituir un ejercicio físico de buena calidad.

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