La alimentación completa puede conducir a dormir mejor, porque los mecanismos para la asimilación de los alimentos dependen efectivamente, y en parte de la calidad del sueño. Los médicos recomiendan a los pacientes que tienen dificultades para dormir, no acostarse con hambre, porque la sensación de hambre es un síntoma que causa intranquilidad y promueve el insomnio.

Los doctores especialistas advierten que la disminución del tiempo de dormir y la privación del sueño, producen un aumento de la necesidad de proteínas, elementos presentes en los alimentos de origen animal, como la carne, el pescado, los huevos y el queso.

Estas sustancias entran en la formación de los ácidos aminados.

Los insomnes crónicos, o los ocasionales, sufren de esta dolencia muchas de veces debido a una alimentación deficiente, que excluye las cenas. Está comprobado científicamente que los desvelos a media noche están acompañados con frecuencia de una sensación de hambre, aparentemente injustificada. Pero es raro que sea hambre de golosinas.

Por el contrario es hambre de un buen trozo de jamón o pollo. La necesidad en el organismo se siente, específicamente por un alimento rico en proteínas.

Si personas no cenan y se acuestan a dormir, el organismo no deja de recordar la falta de alimentos, aunque sea a medianoche, porque no ha recibido su ración completa de proteínas. Los dos fundamentos alimenticios de un buen sueño son el equilibrio y la regularidad. Cualquier régimen desequilibrado, cualquier desfase en la ingestión de las comidas, conduce al insomnio.

Vigilar la dieta para una mejor salud

Pero las exigencias del organismo no se limitan a los ácidos aminados, aunque estas sustancias intervienen de manera decisiva en los mecanismos del sueño. Los doctores señalan que en ciertos períodos de la vida el cuerpo humano presenta necesidades específicas.

En determinada época, por ejemplo, el organismo demanda un aumento en el consumo de vitamina A, que se encuentra en los pescados, la mantequilla, la leche, los huevos y el hígado de res.

Esto por lo general ocurre durante la adolescencia, cuando el organismo humano está en pleno desarrollo, cambiando de niña a mujer o de niño a hombre.

La vitamina B, en general, y la vitamina B6 en particular, desempeñan un papel importante en ciertos tratamientos contra el insomnio. Presentes en todo régimen alimenticio normal y variado, se encuentran en buena cantidad en alimentos como: el germen de trigo, el arroz y en la yema de huevo.

La leche líquida entera o descremada ayuda a dormir mejor

Los productos lácteos ricos en calcio tienen un efecto sedante y se pueden recomendar a los que duermen mal, porque la leche contiene un ácido aminado, sedante, llamado triptófano.

Sin embargo, se recomienda evitar ingerir de noche los excesos de pan, papas, y muchas verduras, al igual que es aconsejable no comer hortalizas crudas o platos fermentados.

Indiscutiblemente, una adecuada higiene alimenticia determina un buen sueño. Los desórdenes en las comidas originan insomnio, y es preciso comer mejor para dormir tranquilamente.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más