Las contraindicaciones para el deporte sin ánimo de competencia, son casos muy raros. Una sola es formal y se refiere a todos los individuos que tengan alguna afección cardíaca, sin embargo, todas las prohibiciones de realizar ejercicios físicos por alguna causa médica deben respetarse para evitar la aparición de enfermedades o complicaciones médicas innecesarias, que pudieran poner en riesgo la Salud.

Algunas investigaciones en medicina deportiva demuestran que una de las contraindicaciones más comunes se refiere a todos los individuos que tengan alguna afección cardíaca, cuando su corazón no pueda asegurar el aumento del rendimiento sanguíneo necesario para el esfuerzo físico. Esencialmente se trata de estrechamientos aórticos, cardiopatías obstructivas y de grandes insuficiencias cardíacas.

Otras contraindicaciones con frecuencia son relativas, porque la elección del deporte y su intensidad se deben determinar en función de las capacidades de cada uno.

Los niños, sólo rara vez, tienen contraindicaciones para la práctica del deporte en general. Es aconsejable para los padres evitar un exceso que puede ser dañino, como querer a toda costa, que el niño se convierta en un “pequeño campeón”.

Los deportes de competencia exigen más controles médicos

Los expertos afirman que en relación con el deporte de competencia, es evidente que las contraindicaciones son más numerosas, porque las exigencias cardiovasculares, pulmonares, musculares, articulares y psicológicas son más considerables, así como los riesgos traumáticos.

Únicamente, el médico podrá pronunciarse en el aspecto de la protección de la salud del deportista.

El examen médico de aptitud, que permite al médico estar seguro de la inexistencia de contraindicaciones aparentes para la práctica del deporte, es una verdadera medicina preventiva. Muy común distintos países, este estudio no se trata de un examen instantáneo, de una especie de fotografía de la salud y de la forma física del individuo, en un momento dado. Es una herramienta muy útil de apoyo para los deportista, entrenadores y también para los médicos.

La adaptación del organismo al esfuerzo deportivo

Por otra parte, siempre es necesario prever la adaptación y la evolución del organismo durante el entrenamiento, especialmente por el trabajo controlado que supone la intensidad y la cantidad de los esfuerzos que se deben realizar, por ejemplo, al correr, saltar, levantar pesas o utilizar raquetas, entre los infinitos movimientos fuertes que deben realizar los deportistas.

Los especialistas en medicina del deporte señalan que cuando se trata de competencia, son necesarios dos exámenes anuales, sobre todo para los jóvenes cuyo sistema cardiovascular, maleable y frágil, no debe esforzarse demasiado. Se ha comprobado que un problema de crecimiento, especialmente en la columna vertebral puede surgir en seis meses, afortunadamente sus efectos se pueden reducir mediante una corrección inmediata.

Cuando el entrenamiento alcanza a tres o cuatro sesiones por semana, se recomienda un examen de control cada tres o cuatro meses, con la finalidad de evaluar los progresos y evitar complicaciones mayores en la salud.

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