La lucha contra el aumento de peso ligado a factores como el sedentarismo y a los malos hábitos alimentarios está adquiriendo un lugar más preponderante en la vida moderna. En la amplia gama de los regímenes más diversos ofrecidos en muchos países, la práctica de deportes se presenta como uno de los remedios más eficaces.

Los especialistas en nutrición explican que esta batalla contra el peso se coloca en el plano de la ley de la oferta y la demanda.

Si las calorías gastadas en las actividades físicas exceden a las suministradas por la alimentación, la persona adelgaza y lo mismo ocurre inversamente.

Algunas cifras ilustran este proceso, por ejemplo, un gramo de grasa corresponde a 9 calorías. Una hora de macha a ritmo de paseo (4 km por hora) hace consumir de 90 a 100 calorías, es decir, que en una hora caminando sólo se queman 10 gramos de grasa. El mejor método para adelgazar con deporte, sin apremios y en forma durable, es fijarse la meta de perder 500 gramos por semana.

La mejor forma de pesarse

Los expertos consideran que no es oportuno pesarse, luego de hacer ejercicios. Las actividades físicas hacen transpirar y, antes de haber compensado las pérdidas, su peso efectivamente ha disminuido de 500 gramos a 1 kilo, y aún más. Pero, al día siguiente por la mañana, después de desayunar, se puede comprobar que la persona ha vuelto al peso de la víspera.

Las recomendaciones para vigilar el peso consisten en evitar pesarse diariamente, lo más efectivo es una sola vez por semana y siempre en las mismas condiciones, es decir, por la mañana al despertar, con ropas muy ligeras, el mismo día de la semana y siempre en la misma báscula.

Los deportes y el apetito

Mucha gente cree que el deporte abre el apetito, pero esta afirmación es en parte falsa, pues por un ligero aumento del gasto energético, como una hora de marcha a paso de paseo, el apetito no aumenta. En cambio, al nadar durante dos horas con muy pocas pausas, el gasto alcanzará 800 calorías y se sentirá hambre.

Otras actividades físicas son útiles para perder peso, pero siempre dependerá de la duración y de la intensidad de las mismas, además de un régimen dietético bajo en grasas, azúcares y carbohidratos; en su lugar muchas más frutas, verduras, jugos naturales, carnes rojas y blancas a la parrilla sin aceites y pocos condimentos.

En el arreglo de un programa de adelgazamiento, el ejercicio físico debe ir acompañado de una supervisión dietética, a fin de mantener un “déficit” de calorías, que asegure un adelgazamiento progresivo. Con la pérdida de peso extra se previenen innumerables afecciones de la salud, entre ellas las cardiovasculares, óseas, articulares y diabéticas.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más