La práctica seria de un deporte y la realización de ejercicios físicos con cierta regularidad implica el mantenimiento de buenos hábitos, entre los cuales se encuentran la alimentación, la hidratación y el sueño. Las dietas balanceadas siempre son un gran aliado, la hidratación es insustituible, mientras el sueño relajado y reparador favorece la recuperación de la energía vital en el organismo humano.

Los estudios relacionados con las recomendaciones para los deportistas, señalan que la práctica de deportes fatiga y solamente el sueño es verdaderamente reparador. En este sentido, el sueño debe ser muy regular, acostarse no muy tarde y siempre a la misma hora, suficientemente largo, aunque su duración ideal es variable para cada uno. Por otra parte, hay que saber buscar ciertos momentos de reposo durante el día.

Con respecto al sueño, todos los abusos son nocivos y las salidas nocturnas demasiado frecuentes no son jamás fuente de buena forma física. Para los deportistas, el consumo de alcohol y de tabaco se debe suprimir o, por lo menos, reducirse.

Comer saludable

Mantener buenos hábitos dietéticos también forma parte de los aspectos que deben vigilar quienes se interesan por hacer deportes o practicar ejercicios con regularidad.

Con frecuencia es necesario un reajuste de la alimentación; que no sea demasiado abundante, ni demasiado rica en alimentos grasos.

Los expertos afirman que se deben hacer cuatro comidas al día. El desayuno, descuidado con frecuencia, debe ser abundante porque se hace después de, por lo menos, diez horas de ayuno. El almuerzo deberá ser ligero para evitar la somnolencia al comienzo de la tarde. Mientras, una merienda a las 16 ó 17 horas es conveniente.

Por último, la cena también debe ser ligera para no recargar el trabajo digestivo durante la noche.

Las salsas, frituras, carnes y pescados grasos, las bebidas gaseosas y el alcohol se deben evitar. Normalmente, los deportistas no deben comer mucha carne y sustituirla, por lo menos, una vez a la semana por huevos o pescado. Entre las carnes rojas que se ingieran, no se debe olvidar el hígado, por ser un alimento rico en vitaminas. Es recomendable remplazar las carnes rojas, por las blancas, porque tienen las mismas cualidades.

Evitar dietas muy estrictas

Los médicos especialistas también señalan que las personas deben aprender a respetar sus gustos, porque un alimento, considerado desde el punto de vista de su valor dietético, puede siempre sustituirse por otro. Una ración alimentaria debe ser personalizada y no es necesario imponer un régimen dietético extremadamente fuerte, que origine nerviosismo, irritabilidad, incomodidad digestiva y sicológica, elementos que siempre son contraproducentes.

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