Los deportistas deben estar atentos al tiempo de recuperación, tras la realización de ejercicios físicos de mediana y alta intensidad, porque esta es una etapa importante de la práctica deportiva. El descanso es necesario para mejorar el rendimiento en la próxima jornada y evadir el reposo constituye un error.

Los médicos especialistas en deportes señalan que, al menos, una media hora o una hora de reposo, con las piernas estiradas, después de la reducción progresiva del esfuerzo ayudan a recuperarse bien.

Entre las recomendaciones se incluye la ducha, elemento de higiene corporal general, la cual es de suma importancia para los deportistas expuestos a los diferentes peligros de las micosis, maceraciones e inflamaciones cutáneas.

El masaje, cuando es posible y se practica bien, es un medio de relajación muscular y sicológico muy beneficioso. Mientras, el sauna no se recomienda después del esfuerzo porque hace transpirar más y se ha comprobado que el sudor natural en el ejercicio ya es muy considerable.

Su único beneficio es la sensación de bienestar y de relajación que aporta al cuerpo humano. Los expertos afirman que no se deben hacer más de dos sesiones de sauna por semana - de máximo 10 minutos cada una - y de preferencia no inmediatamente después del ejercicio, sino más bien independiente de la práctica deportiva.

No detener la realización de deportes con regularidad

La necesidad absoluta de practicar una actividad física regularmente es muy valiosa para la Salud. Sin embargo, es recomendable evitar la suspensión completa de los ejercicios, bien sea durante meses o años.

Los doctores explican que si no se puede proseguir la práctica de un deporte preciso por razones materiales, con frecuencia es posible conservar la condición física escogiendo temporalmente otra actividad.

Muchas causas pueden obligar a la suspensión de las actividades deportivas, básicamente si están relacionadas con problemas de salud, como torceduras, caídas o golpes. Pero si los motivos son la falta de tiempo o de un espacio ideal es necesario reconsiderar estos aspectos y seguir entrenando, en la medida de lo posible.

Si no se puede acudir al gimnasio todos los días, al menos caminar una media hora en las mañanas o al finalizar la tarde es reconfortante para la salud.

El deporte y la socialización

Los especialistas en deporte señalan que muchas veces la socialización es un factor motivador para realizar ejercicios. Por ejemplo, caminar o trotar el grupo estimula la realización de esta actividad y el compartir con amigos, lo cual contribuye a darse ánimos entre todos y no decaer ante el esfuerzo, especialmente los principiantes.

Otro elemento que sirve de estímulo es el contacto con la naturaleza al practicar algunas actividades físicas, como el senderismo, el ciclismo de montaña o el surf. Muchas de estas disciplinas cada día se practican más en todo el mundo, debido a sus excelentes beneficios a nivel físico y psicológico.

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