La moderación y la progresión son fundamentales para regular la actividad deportiva en los niños y jóvenes, además de evitar riesgos para la Salud, a partir de la sobrecarga de los aparatos cardiovascular y osteoarticular, que muchas veces es aun frágil y maleable. La progresión del entrenamiento es una regla de oro en los jóvenes, porque nunca se debe ir demasiado rápido o forzar la evolución del cuerpo de los chicos, porque aún están en etapa de desarrollo y crecimiento.

Especialistas advierten sobre la importancia de regular la actividad deportiva en los jóvenes, especialmente en el plano de la competencia, que con frecuencia exige grandes esfuerzos al organismo y individuo y ocasiona un estrés considerable. Por estas razones, es preciso limitar el número de competencias, sin negarles el carácter educativo. Por ejemplo, un joven de 15 años no debe participar en más de 10 o 15 competencias a un ritmo de una cada 15 días.

Con frecuencia se debe consultar al médico, acerca de la sobreclasificación, a fin de no permitir a los jóvenes antes de tener la edad ideal o estar muy dotados, a participar en competencias de categorías muy superiores a su edad. Hay que desconfiar de esta costumbre, que lleva directamente al agotamiento.

Dar tiempo a los jóvenes para aprender a entrenar

Los especialistas en medicina deportiva advierten sobre la necesidad de recomendar a los jóvenes la práctica regular de dos deportes o más.

En general, el niño y el adolescente no han escogido todavía su deporte favorito, aún no se han reafirmado los gustos y la evolución morfológica no ha terminado. La especialización nunca debe ser demasiado precoz, ni precipitada.

Una escuela de la vida

Los beneficios sicológicos del deporte para el niño y el adolescente son numerosos. Es una escuela de coraje y de voluntad. El tímido va a despertarse, el intrépido o el vanidoso serán puestos a prueba y se iniciarán en la jerarquía “natural” o social.

Finalmente, del espíritu en equipo a la amistad hay solo un paso.

La práctica de deportes ocupa un lugar importante en el descanso. Exige una higiene de la vida estricta y constituye un verdadero medio de educación para el equilibrio psíquico y de prevención de la delincuencia o los vicios nocivos.

Es una responsabilidad de los padres canalizar a los chicos hacia la realización de prácticas deportivas, dados los importantes beneficios que aportan en su salud, especialmente en el plano psicológico.

Una buena socialización puede surgir a partir de la incorporación de estas actividades en sus rutinas semanales, además aprenderán a disfrutar del placer del juego deportivo, la competencia y el deseo de superarse.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más