El azúcar es una sustancia cristalina, generalmente blanca, soluble al agua, de sabor dulce que forma parte de los ingredientes de miles de recetas a nivel mundial, pero debido a los riesgos que representa para la Salud, la ingesta de azúcar debe controlarse por su alta incidencia en la aparición de enfermedades como la obesidad, las caries y la diábetes, entre otras.

El azúcar se encuentra en el jugo de muchas plantas y se extrae, especialmente, de la caña dulce y también de la remolacha. Muchas personas la emplean en la alimentación diaria, añadiéndola a bebidas frías o calientes, como merengadas, batidos, café o té.

Investigaciones científicas revelan que sea de caña o de remolacha, morena o blanca, en polvo, en cubitos o en cristales, llámese azúcar mascabado, terciado, candi o azúcar a secas, su valor nutritivo es rigurosamente el mismo: 99,5% de sacarosa, o sea 400 calorías por 100 gramos y, prácticamente, poco de los otros componentes alimenticios.

El azúcar no contiene en particular nada de vitamina B1, indispensable para la utilización de la glucosa, ni de fibras. Ingerir azúcar rojiza, considerada como “la más natural”, o el azúcar de caña calificada de la más “verdadera”, no resuelve el problema de un consumo demasiado excesivo, porque igualmente sigue siendo dañina para la salud humana.

Aunque algunos especialistas médicos advierten que no se trata de privarse totalmente del azúcar, siempre será necesario reducir su ingesta diaria. El azúcar mejora el sabor de numerosas preparaciones y su energía es útil de inmediato, a la espera de que el organismo disponga de ella; también es más lenta en liberarse, cuando proviene de otros alimentos. Es importante vigilar la moderación del consumo de azúcar en bebés, niños, adolescentes, adultos, mujeres embarazadas, discapacitados y ancianos; además de tomar en cuenta las orientaciones médicas sobre sus efectos en el organismo.

Las compotas, jaleas y mermeladas

Una excelente opción a la hora de merendar o completar el desayuno son las compotas, las cuales poseen alrededor del 85% de glúcidos, que sólo son sacarosa, puesto que una parte está representada por la fructosa de las frutas. Su valor mineral y vitamínico, siempre mínimo, dependerá de la fruta utilizada, lo mismo que su contenido de fibras.

Los jugos sin azúcar añadida

Excelentes sustitutos del azúcar son los jugos de frutas, por su alto contenido en fructosa, que consiste en el azúcar que se encuentra disponible en la miel y en muchas frutas, mezclada con la glucosa.

Los jugos de sandía, pina, durazno y melón representan una saludable alternativa y su agradable sabor no requiere añadirle azúcar. El organismo se beneficia por la hidratación que aportan estas bebidas y las diferentes vitaminas que ayudan al bienestar del cuerpo humano.

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