La ampliación de las capacidades pulmonares es una de las modificaciones que surgen en el organismo humano, a partir de la realización de esfuerzos deportivos con regularidad. Estos cambios que se inician con los deportes no representan riesgos para la Salud o síntomas de enfermedad.

Investigaciones científicas sobre el deporte revelan que, en el sedentario, la frecuencia respiratoria promedio es de 12 a 15 inspiraciones por minuto, en reposo.

A cada inspiración, el volumen de aire tomado es de 0,5 litros (volumen corriente). El rendimiento ventilatorio es, pues, de 6 a 8 litros por minuto. Durante el esfuerzo, la frecuencia pasa de 30 ó 40 por minuto, el volumen corriente de 2,5 litros y el rendimiento a 100 litros por minuto. El tiempo inspiratorio y espiratorio tiende a igualarse, mientras que en el reposo la espiración es más larga que la inspiración.

En el deportista entrenado, la frecuencia respiratoria es de 10 a 12 inspiraciones por minuto, en reposo. El volumen corriente es de 0,5 a 0,7 litros y el rendimiento ventilatorio de 6 a 8 litros por minuto, como para el no deportista. Durante el esfuerzo, la frecuencia puede subir hasta 60 inspiraciones por minuto, el volumen corriente de 3,5 litros y el rendimiento a 160 y aun a 200 litros por minuto.

Además, la capacidad vital considerada como el volumen máximo de aire que se puede exhalar después de una inspiración forzada es más elevada entre los deportistas, que entre los sedentarios: 6 ó 7 litros, contra 3 ó 4. El organismo del deportista tiene así capacidades de oxigenación superiores a las del organismo del sedentario.

Las transformaciones del aparato muscular

Investigaciones científicas revelan que existe una apertura y una dilatación de los vasos sanguíneos de los músculos cuando los deportistas realizan esfuerzos intensos y se encuentran en actividad.

Mientras, en reposo solo se abren el 10% de los capilares.

La sangre venosa que sale de un terreno muscular en el trabajo es más pobre en oxígeno, que la expulsada en período de reposo, porque las células musculares consumen más oxígeno para su funcionamiento.

El entrenamiento continuo es un gran aliado para aumentar la musculatura

Algunos estudios científicos demuestran que el volumen de un músculo y su fuerza aumentan con el entrenamiento, así como su resistencia a la fatiga.

Estas transformaciones van acompañadas de modificaciones bioquímicas al nivel celular. A la inversa, un músculo en reposo pierde rápidamente volumen y fuerza. Tal es el caso del cuádriceps, que “se deshace” cuando el miembro inferior está inmovilizado, por ejemplo, un yeso durante varias semanas.

Mucha gente se inclina a realizar deportes usando pesas o entrenando en gimnasios con la intención de aumentar el volumen de su musculatura, tanto hombres como mujeres, usualmente respetan las instrucciones de los instructores profesionales, con el propósito de obtener un aumento uniforme y prevenir afecciones en la salud.

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