Saber beber agua es necesario para proteger la Salud y aprovechar los valiosos beneficios de este líquido vital, es mejor no beber sino muy moderadamente, durante las comidas, porque el agua diluye las secreciones digestivas, pero de preferencia regularmente en los intervalos.

Algunas investigaciones médicas revelan que existen dos buenos momentos durante el día para beber agua: al despertar, porque en el organismo en ayunas, el agua efectúa rápidamente un circuito purificador, y al acostarse, pues la posición y el reposo favorecen la eliminación.

Debe tenerse siempre cuidado de ingerir medio o un vaso de agua, después de comer salvado o algún producto dietético rico en fibras.

¿Cómo tomar agua?

En pequeñas cantidades y con calma, inclusive cuando la persona sienta mucha sed; el organismo no puede absorber más de 1 litro de agua por hora. Igualmente, es aconsejable evitar la bebidas heladas, que pueden provocar distensión abdominal o que atraviesan muy rápido el píloro y provocan contracciones, con mucha frecuencia, dolorosas en la vesícula biliar, a veces seguidas de diarreas; pero también las bebidas muy calientes.

La temperatura correcta es de 10 a 15° centígrados para las bebidas frías y de 25 a 30° centígrados para las bebidas calientes. Prolongar por unos segundos la permanencia de una bebida fría en la cavidad bucal, puede ser de utilidad para elevarle la temperatura.

Los beneficios de beber agua durante el día

Acostumbrarse a tomar agua regularmente durante el día beneficia significativamente la salud, porque este líquido vital ayuda a eliminar toxinas, mejora la concentración, la memoria y protege el órgano más grande del cuerpo humano: la piel.

En momentos de mucho calor, el agua a temperatura ambiente es la más recomendada, porque saciará más la necesidad inmediata del organismo de tomar líquido.

Por otra parte, los expertos consideran que muchas personas deben incorporar o reforzar el hábito de ingerir un vaso de agua en ayunas, por su maravilloso efecto depurador. Efectivamente y frente a los excesos alimenticios y los factores de riesgo para la salud en las sociedades modernas, tomar un vaso de agua al despertarse es realmente muy valioso.

Beber un litro y medio o dos litros de agua al día ayudan a aliviar la fatiga, evitar dolores de cabeza o migrañas, favorece la digestión y previene el estreñimiento, mantiene la belleza de la piel, regula la temperatura corporal, reduce el riesgo de padecer cáncer, mejora el sistema inmunológico, remueve el mal aliento y ayuda a perder peso. Los niños y adolescentes deberán aprender progresivamente a adquirir este hábito saludable y reforzarlo en la edad adulta.

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