El buceo es una de las disciplinas deportivas que atrae a numerosos practicantes en todo el planeta, por su magnífica combinación de exigencia física y contacto con la naturaleza oceánica. Es considerado como un juego deportivo de alto riesgo, el cual realizan algunos pescadores con una ballesta; se trata más exactamente de la caza submarina, de mucho interés por los exploradores de los fondos marinos.

Algunos estudios sobre deportes náuticos, han revelado que el buceo en apnea o zambullida libre y el buceo en escafandra autónoma se hacen en un medio llamado “antifisiológico”. Se clasifican entre los deportes de alto riesgo y exigen un respeto riguroso de las reglas de seguridad, porque la menor infracción expone a un riesgo mortal.

Entre las cualidades requeridas para practicar buceo se encuentran las buenas condiciones físicas y la ausencia de trastornos psíquicos, como la hiperemotividad. Por otra parte, la falta de audacia, como la temeridad son dos aptitudes, que no deben tener quienes se interesan por el esta disciplina. El buceo implica un aprendizaje concienzudo y el respeto escrupuloso de las normas de seguridad, con la finalidad de evitar lesiones o accidentes.

El buceo exige el acondicionamiento físico con otros deportes

Los especialistas consideran que los beneficios que aporta el buceo en el organismo humano son relativamente pocos. En realidad, es más bien la práctica de otros deportes, la que permite adquirir una buena condición física general indispensable en este deporte.

Es evidente que la contemplación de los fondos marinos suscita un sentimiento de exaltación y representa una experiencia deportiva excepcional. Sin embargo, a veces puede tener serias repercusiones psicológicas, por el estrés que provoca en ciertas personas.

Las recomendaciones y los riesgos del buceo

Las condiciones bajo las cuales se practica el buceo y los peligros que se corren, exigen un examen previo cuidadoso, preciso y completo que garantice ausencia de contraindicaciones. Es necesario recordar que el respeto de las señales de seguridad es la regla de oro del buceo.

Estas reglas implican el aprendizaje de maniobras de seguridad, tales como el retiro de la máscara o del terminal, un equipo en buen estado y regularmente verificado: máscara para ver en zambullida libre, aletas, cinturón de plomo, combinación isotérmica y - a veces - un cuchillo de seguridad.

Igualmente, es necesario cuidar el equilibrio de las presiones de uno y otro lado de las cavidades craneofaciales, tales como oídos y senos. Evitar que el deportista se sumerja cuando se sienta cansado, o si no tiene deseos y en todo caso, nunca en ayunas o después de una comida abundante. Nunca se sumerja solo y observe las etapas de descomprensión durante el ascenso, que debe ser lento y progresivo. En efecto, los riesgos de la inmersión se deben principalmente a los accidentes de descompresión, con frecuencia todavía mortales.

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