La era de las invasiones bárbaras obligó a terminar con el reinado de las camas sobreelevadas, incómodas para los nómadas y muy sensibles para ciertos grupos poblacionales y sus tradiciones cotidianas a la hora de dormir. Sin embargo, un factor común en todas las culturas es la libertad de movimientos que demanda el hecho de dormir bien, durante varias horas, especialmente en las noches.

Los estudios científicos sobre el sueño, revelan que con las cruzadas llegó la preocupación por dormir bien. Bajo Luis XIII, la cama real se volvió sedentaria, con la corte y con los impedimentos o bagajes monárquicos.

Antes de Luis XV, la calefacción de las alcobas era casi inexistente; el Rey Sol dormía cubierto por una verdadera montaña de pieles y de lana.

Para favorecer la comodidad a la hora de dormir fue necesario todo un concurso de progresos técnicos, tales como el invento del colchón de lana, que reemplazara al jergón de paja, y la fabricación en serie de camas de hierro, así como una evolución paralela de la arquitectura para sus procesos de elaboración, conjuntamente con el desarrollo de la calefacción central en países con bajas temperaturas durante la mayoría del año.

De acuerdo a estos esfuerzos, se ha llegado hasta la idea moderna de dormir bien. En todos estos cambios y transformaciones sobre la mejor forma de dormir, se ha destacado del derecho a la libertad de movimiento de quien duerme.

Los bebés y el uso de pañales adecuados para el descanso

Tomando en consideración la importancia de la libertad de los movimientos corporales al dormir, muchos especialistas critican la necesidad de mejorar las condiciones de descanso de los bebés, debido al uso de pañales duros o poco adaptables al pequeño cuerpo infantil, mientras duermen.

Los niños de pecho pueden ser “prisioneros de sus pañales” si no se evalúa la correcta calidad de estos productos de aseo. Igual es necesario evaluar las condiciones idóneas del colchón donde descansan los pequeños, tales como el tamaño, el confort, el lugar de ubicación dentro de la habitación, la iluminación y ventilación.

La cama y su importancia por los movimientos al dormir

Estos elementos son necesarios supervisarlos no solo en los bebés o niños pequeños, sino a todas las edades, porque lo que la observación científica del sueño ha revelado es que el hombre que duerme, se mueve.

La cama debe entonces ofrecerle condiciones confortables, y asegurarle toda la libertad de movimientos durante el sueño, cualesquiera que sean las posiciones que adopte.

Los colchones de resortes constituyen un indiscutible progreso, al eliminar los huecos que se formaban en los colchones clásicos en aquellos sitios donde había más peso. La industrialización ha permitido la diversificación de estos productos, altamente necesarios para el descanso recuperador y ofrecen numerosas alternativas asociadas con la relajación, las posiciones lumbares, entre otros elementos considerados necesarios para dormir bien.

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