Aun cuando los nutricionistas y los doctores han advertido en reiteradas oportunidades sobre la necesidad de mejorar los hábitos alimenticios en la población, la gente sigue alimentándose mal, especialmente en los países industrializados, donde abundan los alimentos procesados, grasosos y azucarados, que pasan a conformar parte importante de las dietas diarias.

Una alimentación deficiente, combinada con hábitos perjudiciales como el tabaquismo, el alcoholismo y el sedentarismo conduce rápidamente a la aparición de graves enfermedades del sistema cardiovascular como la arterioesclerosis, que genera infartos y produce la muerte rápida.

Otra dolencia muy común es la diabetes, que también es mortal, especialmente, si los pacientes no realizan su tratamiento médico, a base de inyecciones diarias de insulina y dietas.

Algunos estudios recientes sobre la evolución de las enfermedades por mala alimentación, revelan que la obesidad infantil está avanzando en el mundo. Países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y España tienen altos índices de niños y adolescentes obesos.

La revista “Jama Pediatrics” reveló los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Castilla - La Mancha, en el cual se destaca que en España uno de cada tres niños tiene sobrepeso.

Estos resultados sugieren que es necesario incrementar en la población infantil y juvenil el consumo de la dieta mediterránea y la realización de deportes para revertir esta tendencia.

Los padres que alimentan a sus hijos con 'comida chatarra'

El descuido de los padres hacia los niños ha generado un incremento de la obesidad en los chichos. Las responsabilidades laborales y la falta de tiempo de los padres para cocinar, hace que sea más fácil comprar comida para llevar, que cocinar en casa.

Es más rápido y cómodo ofrecerles a los chicos comida rápida, que preparar en la cocina carnes a la plancha, ensaladas, jugos naturales o frutas picadas.

Darle de beber a los chicos refrescos azucarados es un error que las madres continúan realizando. Además de permitirles comer golosinas frecuentemente, tortas, pasteles y helados. Aunque no es conveniente privarles totalmente este tipo de alimentos, sí es necesario enseñarles a ingerirlos con moderación.

Especial cuidado también debe tener la alimentación de los bebés. A partir del tercer mes, las madres le añaden a los teteros azúcar, lo cual es un grave error. Los pediatras aconsejan no preparar los teteros de los bebés con azúcar añadida, porque se acostumbran al sabor azucarado y comienzan a rechazar fórmulas lácteas más sanas.

Un cambio radical en la forma de comer

En general, los hábitos alimenticios deben cambiar en la gente, especialmente si se toman en cuenta los efectos perjudiciales que representa para el organismo humano, la falta de alimentos ricos en hierro, vitaminas, fibras, proteínas animales y vegetales.

Por otra parte, la hidratación debe basarse en el consumo de jugos o zumos de frutas frescas y mucha agua potable. Además de sustituir totalmente el consumo de café y té, por infusiones naturales.

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