La celulitis es la acumulación del tejido adiposo en los glúteos, los muslos y las caderas, que implica un problema estético, especialmente para la mujer, pero no representa riesgos para la Salud. Miles de técnicas para combatirla se han utilizado desde hace muchos años, cada día mejoradas y perfeccionadas, pero esto no significa que deje de formarse en el organismo, llegando a afectar al 99% de las mujeres en todo el planeta.

Los estudios científicos muestran que toda mujer de constitución normal posee una reserva de grasa subcutánea más considerable, de 20 a 30% del peso, que la reserva masculina, de 15 a 20%.

Este exceso se localiza más particularmente en ciertos puntos del cuerpo, tales como las caderas, los muslos, el interior de las rodillas y los glúteos. Esta grasa, llamada “ginoide” es a veces tenaz, aun en caso de delgadez extrema.

Los expertos advierten que la exageración genética de estos pequeños islotes es anormal y es un factor hereditario. La celulitis y su grado de aparición también tiene un origen étnico: las eslavas, las mediterráneas y algunas africanas se ven más afectadas por la aparición de la llamada “piel de naranja” que las anglosajonas o las nórdicas.

Esto significa que es más difícil luchar contra la aparición de la celulitis y el tamaño de sus formaciones en la piel.

Las dietas y la celulitis

La ampliación de esas masas grasosas, a causa de una alimentación demasiado abundante, se puede eliminar mediante un régimen. Este no producirá la disminución de la capa genética, pero adquirirá un aspecto más normal. El aspecto duro de la celulitis o acolchado que pueda existir en una mujer delgada, tiene a menudo como origen una mala higiene de la vida o a veces pequeños desequilibrios venosos o endocrinos.

La ecografía ha permitido confirmar las afirmaciones médicas sobre la celulitis, porque en los puntos celulíticos hay sobre todo grasa. No es que se encuentren más células grasas que en las demás partes del cuerpo, sino que son más considerables. Las fibras de colágeno están alteradas y han disminuido la circulación local; las terminaciones nerviosas comprimidas se vuelven dolorosas. Este estado se puede aliviar adoptando algunos principios sencillos de la higiene de la vida.

Algunos cambios positivos en los estilos de vida alivian la celulitis

Las dietas bajas en grasas, ricas en alimentos balanceados y fibras pueden ayudar mucho a las mujeres a lidiar con las molestias que ocasiona la celulitis. Mejorar el consumo de líquidos durante el día también es una herramienta eficaz; en este sentido debe considerarse los jugos naturales sin azúcar, las infusiones frías o calientes y el agua filtrada.

Otra de las recomendaciones altamente eficaces consiste en comenzar una rutina de ejercicios suaves, pero regulares, como las caminatas o la gimnasia en casa; para posteriormente ir aumentando su intensidad, en la medida en que el organismo lo tolere.

La constancia en los deportes aportará beneficios favorables, no solo para disminuir la aparición de más celulitis, sino para mejorar otros aspectos importantes en la salud.

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