El organismo humano está compuesto en un 80% de agua, lo que amerita que la hidratación se realice siempre de manera continua y permanente para permitir que los órganos realicen sus funciones con la mejor normalidad posible y, de esta manera, se prevengan riesgos para la Salud.

Algunos estudios médico-científicos sugieren que la hidratación es un proceso que debe realizarse por medio de varios tipos de bebidas, pero frente al volátil desarrollo de la producción alimenticia en los países desarrollados, es conveniente saber seleccionar los mejores líquidos para beber durante el día.

En cuanto a las bebidas de frutas, los expertos consideran que muchas veces las frutas están contenidas parcialmente en los jugos envasados o simplemente no lo están.

Esto hace que muchas veces el consumidor se encuentre en un laberinto y deba descifrar su contenido y valor nutricional en las etiquetas.

Los jugos de frutas son extractos de frutas prensadas, sin adición de agua, pero es preciso saber interpretar su calificativo. El jugo fresco corresponde a una fruta exprimida por el mismo consumidor o en presencia de quien lo beberá y vertida en un vaso; se recomienda tomarla inmediatamente para evitar que se pierdan sus vitaminas. Mientras, se pueden conservar en los mercados jugos puros, envasados en cajas o en botellas, pasteurizados o conservados bajo gas inerte.

Algunas presentaciones de bebidas, se conocen como 100% jugo de frutas, no deben contener agua, sino a veces azúcar, sal o un aditivo como ácido ascórbico o anhírido sulfuroso.

Otras no disponen de un calificativo específico, son elaboradas a partir de un concentrado; mientras los congelados, vienen deshidratados parcialmente de antemano.

Algunos nutricionistas consideran que los jugos de frutas contienen, tantos glúcidos como la fruta de donde se han sacado. Colados, por lo menos parcialmente, tienen un contenido de fibras más escaso; afortunadamente el valor vitamínico es idéntico para los jugos frescos.

Los néctares y sus contenidos

Los néctares suelen ser de agradable sabor. Se obtienen por adición de agua y azúcares al jugo de frutas o a los concentrados, al puré de frutas, al puré de frutas concentrado o a una mezcla de estos productos. El contenido mínimo de jugo o puré es de 25 a 50%, según la naturaleza de la fruta.

Usualmente, este índice y el contenido de azúcar - su principal aporte nutritivo - se deben mencionar en la etiqueta.

Las bebidas con sabor a frutas

Estas no contienen más del 12 al 40% de la materia prima proveniente de una fruta, como el jugo, la pulpa, la cáscara o la mezcla de dos o tres de ellos. Los demás constituyentes son: agua pura o gaseosa, pero nunca mineral, azúcar 70 a 100 gramos por litro y aditivos como aroma, ácido cítrico o ácido ascórbico. Mientras, las sodas y jarabes constituyen sobre todo fuentes de sacarosa.

En Latinoamérica hay mucha mayor variedad de frutas que en otras latitudes. Se recomienda su utilización en la forma más completa y natural posible, para un mayor aprovechamiento en el organismo.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!