La protección y limpieza de la piel es imprescindible para mantenerla sana y proteger el organismo humano del contagio de enfermedades infecciosas. Debido a que está expuesta permanentemente a las inclemencias del medio ambiente, tales como: el sol, el frío, el calor, la brisa y el exceso de agua es necesario utilizar cremas hidratantes corporales y de manos, para mantenerla saludable.

Algunos estudios dermatológicos revelan que la piel está privada de su película protectora en toda su dimensión y, más aún, la del rostro; por este motivo puede “atirantarse y sentirse incómoda”, además de padecer de irritaciones o sequedad.

La piel está expuesta a agresiones exteriores, sobre todo la de las manos, cuando se lavan y entran en contacto con productos caseros o profesionales. Los dermatólogos advierten que estos inconvenientes se pueden evitar con el uso de guantes o de diferentes cremas protectoras, que se aplican después del baño, de lavarse o de desmaquillarse.

El uso de leches corporales y la humectación de la piel

Las leches corporales son emulsiones líquidas, fáciles de extender y son excelentes, porque no dejan huella en la ropa. Se trata de una emulsión, elaborada con aceite en agua, donde se incorporan sustancias humectantes, generalmente las más activas entre los factores naturales de hidratación. Las sustancias grasas más utilizadas son la vaselina, la lanolina y diferentes aceites vegetales o minerales.

Las investigaciones sobre los cuidados dermatológicos demuestran que, para mantener la piel saludable es recomendable aplicar leches corporales desde los pies, hacia las bases de los muslos; desde las muñecas, hacia los hombros y a partir del cuello, hacia el vientre en forma circular.

Las bondades de las fricciones

La leche corporal todavía es poco usada por la mayoría de los hombres, quienes prefieren la clásica fricción con agua de colonia o con agua mezclada con alcohol y desecantes; aún más si hay una secreción sebácea muy abundante. Es mejor usar lociones sin alcohol, ricas en colágeno y elementos suavizantes, como la caléndula o el tilo.

Las bases de maquillaje y cremas para el rostro de día

Los expertos afirman que estas denominaciones no son indicativas de su empleo, porque se puede aplicar una crema de día, bajo un maquillaje y una base, sin maquillarse. Dichas emulsiones, casi siempre están elaboradas con aceite en agua, reúnen agua pura y una mezcla de cuerpo graso, generalmente un suavizador y agentes hidratantes y, cada vez con más frecuencia, un filtro solar.

Estos productos de deben aplicar con pequeños toques en el rostro y cuello, antes de repartirlos frotándolos superficialmente. Si al cabo de un minuto o dos, aún se aprecia el producto, es señal de que está mal escogido. Hay que revisar el empaque, que debe indicar los componentes y es mejor hacer pruebas con muestras o con pequeños envases.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!