Las limpiezas de cutis tienen como objetivo formar una piel nueva, eliminando las células muertas que aparecen en la epidermis. Muchos dermatólogos consideran que estas limpiezas permiten solo la eliminación de la piel del rostro afectada, pero aceleran la renovación de las células. Sus efectos, con frecuencia espectaculares, siguen siendo, sin embargo, transitorios.

Investigaciones dermatológicas demuestran que, los productos utilizados para las limpiezas de cutis deben aplicarse con movimientos circulatorios, especialmente las cremas.

Estos movimientos circulares deben insistirse en los sitios más rigurosos. Teniendo especial cuidado con la zona alrededor de los ojos y los labios, mucho más si la piel es sensible. Consideraciones especiales deben tenerse con los alérgicos, porque pueden afectarse con el uso de las mascarillas faciales. Es necesario revisar los empaques antes de aplicarlas. Las fragancias de estos productos también pueden afectar a los alérgicos.

La exfoliación y las mascarillas

La exfoliación del rostro es un procedimiento que muchos dermatólogos y cosmetólogas llaman “peeling”.

Para realizar estos procedimientos se utilizan mascarillas, cuyos elementos activos son el ácido láctico o el ácido salicílico de baja concentración o enzimas (fermentos lácteos, papaína, entre otros), cuya finalidad consiste en disociar y despejar las células espesas superficiales de la capa córnea.

Las mascarillas que se utilizan para la exfoliación de la piel casi todas tienen arcilla y extractos de plantas suavizantes, como: malva, tusilago, saúco, caléndula y tilo; a veces contienen polvo de almendras.

Las mascarillas se secan sobre la piel y se quitan con ligeros movimientos circulares, que eliminan la piel seca y las células muertas.

Las mascarillas naturales

La preparación de mascarillas se realiza con productos dermatológicos, pero algunas mezclas de productos naturales pueden dejar un efecto sorprendente en la piel. Una mezcla de avena en hojuelas en polvo, agua y miel es ideal para preparar una mascarilla facial.

Esta preparación se aplica en el rostro y cuello suavemente, se deja 20 minutos y, al finalizar, se retira con agua tibia. Igualmente se puede preparar una mascarilla suave con tomate triturado, este vegetal tiene propiedades astringentes, útiles para el cuidado del cutis.

Al finalizar la limpieza es necesario considerar la aplicación de protectores solares, los cuales deben ser utilizados durante el día, para salir y aún si se va a permanecer en casa. Los fuertes rayos solares dañan la delicada piel del rostro.

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