El esfuerzo que se realiza durante algunos meses del año para mantener un buen peso puede perderse fácilmente durante la Navidad por las comidas típicas, que mucha gente acostumbra a preparar e ingerir durante casi un mes que duran las fiestas decembrinas. De hecho, son más las ocasiones en las que las personas están tentadas a comer alimentos grasosos o muy azucarados, que los momentos que dedican a comer saludable o al ejercicio físico.

Si las costumbres alimenticias cambian durante la Navidad, también es muy probable que mucha gente aumente de peso con facilidad. Todo va a depender de la cantidad y la calidad de las comidas que ingieran durante este mes festivo, junto a la posible suspensión de actividades físicas como las largas caminatas o los deportes al aire libre.

Algunos nutricionistas han explicado en reiteradas oportunidades, que las celebraciones típicas de la Navidad con alimentos tradicionales no debe significar que estas comidas no se puedan comer nunca, sino que hay que evitar los excesos y tomando en cuenta que las fiestas duran, al menos, un mes es necesario ser prudentes a la hora de comer.

Engordar es mucho más fácil, ante las tentaciones alimenticias de la Navidad

El esfuerzo realizado durante meses anteriores para perder peso o mantenerlo puede perderse muy fácil, si las personas no consideran la importancia de saber seleccionar lo que comen, especialmente en medio de la gran cantidad de platillos preparados con muchos condimentos o aderezos que contengan altas cantidades de grasas. Las tentaciones culinarias son muchas, pero siempre es mejor pensar en la Salud.

La comida que mucha gente ofrece a familiares y amigos para celebrar la fiestas muchas veces no se elabora tomando en cuenta aspectos dietéticos, por el contrario suelen prepararse siguiendo criterios culinarios tradicionales de la Navidad, básicamente relacionados con el sabor o la presentación.

Para quienes ingieren estos alimentos como parte de las festividades tradicionales, que se celebran durante la Navidad es necesario considerar que comer platillos deliciosos no debe poner en riesgo la salud.

Esto tiene que ver, por ejemplo, con reacciones inmediatas que pudiera tener el organismo, tras ingerir alimentos que ocasionan alergias. También deben considerarse los efectos futuros de una dieta inadecuada durante un mes como es el aumento de peso.

Las comidas y bebidas de la Navidad pueden no ser tan saludables

Expertos en nutrición han explicado que los desequilibrios alimenticios no solo corresponden al consumo de comidas poco saludables, sino también a las bebidas.

Es mucho más fácil ganar peso si se toman refrescos diariamente durante las Navidades, por lo cual es conveniente beberlos solamente en algunas fiestas.

Grandes esfuerzos implica el adelgazamiento, muchas veces logrado a través de una exitosa combinación de dietas y ejercicios. La Navidad es un tiempo propicio para celebrar, pero también para vigilar lo que se come y saber mantener la buena forma física.

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