El acné científicamente es considerado como una enfermedad del conjunto pilosebáseo, el cual incluye el folículo del pelo y la glándula sebácea, que afecta a mucha gente, especialmente a los adolescentes, quienes pueden padecer algunos efectos psicológicos por el deterioro de su aspecto estético.

Estudios científicos demuestran que el acné se clasifica en: acné vulgaris o común, infantil, ocupacional, escoriado, acné inducido por fármacos, cosméticos y pomadas; además de síndromes androgénicos asociados con el acné.

Los adolescentes son el grupo poblacional que más padece de acné a nivel mundial, por los cambios hormonales que normalmente se presentan en esta etapa de la vida.

La aparición de cualquiera de los tipos de acné en el rostro hace que los jóvenes con esta enfermedad se afecten emocionalmente, ya que lo consideran como un elemento que daña no solo su apariencia física, sino su nivel de higiene.

La aparición de espinillas puede presentarse en la zona del rostro, el pecho, la espalda o los brazos. Y en el caso de las jóvenes adolescentes preocupadas por la belleza y la estética, la presencia del acné en estas zonas puede resultar un problema.

La mayoría de los padres llevan a sus hijos adolescentes con acné acuden a la consulta dermatológica, si les es posible, en cuyo caso en médico especialista deberá indicar al paciente el tratamiento correspondiente para ayudarlos a mejorar las condiciones de la piel afectada por el acné.

Existen varios mecanismos que desencadenan el acné, tales como la seborrea, que ocasiona un aumento del nivel de secreción de sebo y estimula la aparición de esta enfermedad dermatológica. Igualmente el acné se puede originar, a partir de efectos hormonales, como los andrógenos masculinos y los estrógenos femeninos. El acné también puede aparecer como resultado de la keratinización del folículo piloso, la colonización bacteriana o inflamaciones locales.

Reducir del tiempo de duración del acné evita cicatrices y daños psicológicos

Los tratamientos médicos idóneos para sanar acné tienen como finalidad reducir su tiempo de duración en las áreas afectadas, ya que muchas veces pueden quedar cicatrices que seguirán dañando la piel como huellas indelebles de esta enfermedad dermatológica. Los dermatólogos recetan a sus pacientes tratamientos médicos que limiten el tiempo de duración del acné en la piel, precisamente para prevenir estas cicatrices y, a su vez, disminuir el “impacto psicológico” que ocasiona esta enfermedad.

La adolescencia es la etapa de la vida más vulnerable ante el acné

Científicamente se ha comprobado que el acné puede afectar a más del 50% de los pacientes que son adolescentes. Igualmente, se ha comprobado que todas las personas que se encuentran enfermas de acné deben recibir terapias tópicas. El objetivo es ayudarlos a superar - de la mejor manera posible - esta enfermedad, que muchas veces es inevitable y puede afectar durante años la juventud de muchas personas en todo el mundo.

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