La transformación de las grasas es una de las partes más complicadas del proceso digestivo y ante la llegada de la Navidad muchas personas comienzan a ingerir más alimentos grasos de lo habitual, lo cual puede generar algunos trastornos digestivos. Evidentemente durante la época decembrina el consumo de carnes de cerdo, blancas y rojas se incrementa en muchos países, al igual que los quesos, los pasteles y una gran cantidad de alimentos típicos de las fiestas navideñas.

Los estudios científicos revelan que el proceso de transformación de las grasas puede complicarse, tras un aumento de la ingesta de este tipo de alimentos y provocar lo que la gente comúnmente llama “mala digestión”, la cual se presenta muy frecuentemente después de ingerir comidas abundantes en grasas.

Los alimentos grasosos de la época decembrina para muchas personas son difíciles de evitar, pero sin duda que los excesos comenzarán a generar ciertos malestares estomacales. En medio de los festejos por la Navidad, aumenta el consumo de alimentos fritos carnes de pavo, de cerdo, mantequillas, margarinas, cremas pasteleras o rosquillas de Navidad, entre otros miles de platillos que incluyen mucha grasa en su preparación.

Los ancianos son propensos a enfermarse por excesos de comidas navideñas

Las investigaciones científicas señalan que para que el aparato digestivo digiera las grasas adecuadamente, se necesita la presencia de sales biliares. Además, es necesario considerar un aumento del consumo de alimentos grasosos durante la Navidad puede ocasionar malestares estomacales en ancianos o en personas con enfermedades gastroenterológicas diagnosticadas.

En el organismo humano, el hígado es el órgano que produce las sales biliares necesarias para realizar la digestión, acompañadas de enzimas secretadas por otras glándulas. A lo largo del día, la producción de bilis es interrumpida, por este motivo durante los períodos en que las personas no están comiendo, la bilis se almacena en un órgano que se encuentra adherido y comunicado con el hígado llamado: vesícula biliar.

Si durante la época navideña, las personas comienzan a ingerir grandes cantidades de alimentos grasosos, el proceso digestivo comienza también a afectarse porque se le exige un funcionamiento superior a lo acostumbrado.

Comer con moderación durante la Navidad evita molestias estomacales

Las recomendaciones médicas en relación al cambio que existe en los hábitos alimenticios durante la época decembrina señalan que no se trata de dejar de comer platillos navideños, sino de aprender a ingerirlos con moderación.

Ir a una cena dos veces por semana en la Navidad supone aprender a evitar los alimentos que puedan causar algunas molestias estomacales. A veces es mejor una ensalada fresca aderezada con nueces, aceite de oliva y pasas a un platillo de chuletas de cerdo bañado en salsa de champiñones con tocineta ahumada.

Se trata entonces de saber, elegir y comenzar a disfrutar mejor la Navidad evitando - en la medida de lo posible - aquellos platillos que puedan provocar molestias o enfermedades estomacales, además de consultas médicas, compras y uso de medicinas o reposo en casa, especialmente durante esta época del año.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!