La época de la Navidad es un tiempo precioso para compartir ricos platillos tradicionales con la familia, pero también es un deber de los padres estar siempre atentos a los que comen sus niños pequeños, porque hay muchas enfermedades que pueden sorpresivamente afectarlos, entre ellas la obesidad infantil.

Aumentar ligeramente de peso durante estos días de Navidad puede ser considerado hasta normal, pero si los hábitos alimenticios de las vacaciones pasan a formar parte de la rutina de los chicos son muchas las dolencias de Salud que podrían comenzar a afectar a los pequeños de la casa.

Las celebraciones de Navidad suelen realizarse con grandes mesas colmadas de deliciosos alimentos, como los dulces, pasteles, cremas para untar, galletas, jugos y refrescos o gaseosas azucaradas, cuyo consumo excesivo puede enfermar a los chicos.

Enseñarles a los niños a comer alimentos sanos es un reto para los padres

La responsabilidad de los padres consiste entonces en enseñarles a los niños celebrar la Navidad de la mejor manera posible y a comer ciertos alimentos tradicionales con moderación, especialmente los dulces. Muchos niños se inclinarán por comer deliciosos pasteles, pero mucha crema pastelera y azúcares puede no ser muy favorables durante la infancia.

Entre las bebidas que normalmente se les ofrece a los más pequeños también se encontrarán los refrescos, con una gran variedad de sabores que muchos ya conocen, pero la prudencia en el consumo de este tipo de bebidas siempre debe prevalecer.

Una rica mesa de Navidad también puede estar colmada de deliciosas ensaladas frescas, aderezadas con pocas salsas o cremas grasosas y acompañadas de otros deliciosos platillos preparados con carnes cocinadas sin aceites o muchos condimentos.

Frescas y deliciosas frutas también pueden ser parte de estos menús festivos. La idea es celebrar con alimentos de gran valor nutricional, que no pongan en riesgo la salud.

Evitar la obesidad infantil es una responsabilidad de los padres

Con respecto a las enfermedades que pueden afectar en el futuro a los pequeños si se les alimenta con una dieta poco saludable se encuentra la obesidad.

Esta es una afección de la salud que puede afectar a los niños y también a los adolescentes. Los médicos especialistas consideran que los niños son obesos cuando se encuentran por encima del peso normal para su edad y su estatura.

Por otra parte, la obesidad es una enfermedad problemática porque el peso excesivo puede provocar que los niños presenten enfermedades que son consideradas exclusivas en las personas adultas, entre ellas se encuentran: la presión arterial alta, la diabetes o el colesterol alto.

Sin duda, estas son condiciones de salud que los padres no desean para sus niños, por lo cual se hace más necesario enseñarles a sus hijos pequeños a comer con moderación aquellos alimentos que no son saludables.

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