La exfoliación permite desprender las células muertas de la piel que se acumulan en su superficie, al tiempo que acaba con el aspecto mate y escamoso y con la sensación de aspereza y sequedad en el rostro.

Algunas investigaciones dermatológicas revelan que la exfoliación también ayuda a limpiar los poros y previene la aparición de espinillas y puntos negros. El resultado es un cutis más suave, claro y resplandeciente.

La exfoliación constituye una parte esencial de los cuidados de belleza, una piel limpia y lisa tendrá mejor aspecto y absorbe mejor los ingredientes lubricantes y regeneradores de las cremas hidratantes y de los sueros faciales.

El único inconveniente es que un exfoliante inadecuado puede dejar la piel ardiente, enrojecida y sensibilizada e incluso estimular la aparición de granos. La mejor manera de evitarlo es saber qué tipo de exfoliante facial es idóneo para cada tipo de piel.

Los dermatólogos explican que una vez que las personas conocen el tipo de cuidados cosméticos que necesita la piel, se puede determinar cuál es el mejor tipo de exfoliante.

Exfoliar la piel ayuda a mantenerla sana

Los tipos de exfoliantes mecánicos son aquellos que arrastran las células muertas y limpian la piel. Entre ellos se incluyen las toallitas húmedas, con las cuales se frota la piel para eliminar las células desprendidas y los exfoliantes faciales para quitar asperezas.

Por otra parte, los exfoliantes químicos se encuentran en los geles y las cremas que contienen ácidos frutales u otros agentes químicos que ayudan a disolver las sustancias de unión entre las células muertas de la piel.

Finalmente, los exfoliantes enzimáticos son los que contienen enzimas que favorecen el proceso natural de la exfoliación.

Los dermatólogos advierten que los exfoliantes eliminan las células muertas de la piel, que desempeñan una cierta acción protectora. Es aconsejable aplicar una crema con protección solar después de la exfoliación. Estos productos pueden tener varias presentaciones, entre ellas las toallitas de muselina, los granulados, el gommage o crema de exfoliación, en polvo, el peeling o ácido casero y los microcristales.

Cuando los exfoliantes faciales se aplican con las presentaciones de toallitas de muselina, dejan un efecto agradable en la piel, porque esta toallita de tela muy fina desprende con suavidad las células muertas del cutis.

Sencillos exfoliantes se pueden preparar con ingredientes naturales en casa

Algunos ingredientes naturales también pueden ser útiles para la exfoliación del rostro en casa, tales como los granos de cereal, azúcar, partículas de frutos, semillas finamente molidas.

Otros productos exfoliantes vienen en presentaciones de crema o gel y son ideales para cuidar la piel del rostro.

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