Aquellos kilos adicionales que se ganaron durante las Navidades pueden ser motivo de preocupación para mucha gente, no solo por los efectos nocivos que pueden ocasionar para la Salud, sino también porque deterioran el aspecto estético. Las dietas libre de alimentos grasosos comienzan a ponerse muy de moda en enero, pero hay que ser contantes si se desea no perder este esfuerzo.

Algunos nutricionistas explican que son muchos los alimentos disponibles en los mercados, que solo aportan grasas poco saludables para el organismo, especialmente para el mantenimiento de la salud del sistema cardiovascular.

Por este motivo, es importante aprender a evitar estas comidas o ingerirlas con moderación.

Entre los alimentos que contienen grasas saturadas se encuentran: el cordero, el fiambre, el tocino, la mantequilla, el cerdo, la nata y los quesos grasos. Mientras los que aportan colesterol son: los sesos, la yema de los huevos, los menudillos, los crustáceos y las huevas de pescado.

Los médicos especialistas generalmente advierten a sus pacientes sobre la necesidad de controlar el consumo de este tipo de alimentos, a través de porciones moderadas o evitando su ingesta diaria, de acuerdo a las condiciones médicas de cada paciente.

Otros alimentos son considerados como hipercalóricos y se debe controlar su consumo, entre los cuales se encuentran el azúcar y sus derivados, las mermeladas, los helados, el chocolate, la miel y los pasteles.

En este rango también se incluyen los alimentos con excesos de aceite, como las mantecas, las salsas, los patés y foie gras.

Comer menos alimentos salados, picantes y pocas bebidas alcohólicas previene enfermedades

Comer menos comidas preparadas con mucha sal también protege la salud, específicamente aquellos platillos que se preparan y se conservan en sal, es decir, en salazones o conservas.

Una vigilancia especial debe mantenerse en aquellos alimentos picantes, condimentados con muchas especias o fermentados. Los excesos de este tipo de alimentos ocasionan serios problemas de salud.

Comer mejor en enero, implica tener una dieta que modere la ingesta de bebidas alcohólicas o aquellas que son excitantes, como el café o el té, al igual que los refrescos y gaseosas azucaradas.

Las tentaciones están por todas partes, pero es necesario aprender a comer cada día mejor y saber detectar todo aquello que pudiera provocar más sobrepeso.

Las dietas sanas incluyen alimentos con grasas insaturadas

Las dietas libres de grasas incluyen grasas insaturadas, tales como el pollo sin piel, los pescados, el aceite de oliva y de semillas como la soja, el girasol o el maíz. Es aconsejable incorporar alimentos que aporten buenas cantidades de fibra dietética, como las legumbres, el pan integral, las frutas y las verduras. Un sano consejo consiste en masticar despacio y tomar buenas cantidades de agua en cada comida.

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