La Ciudad de México está compuesta por 16 municipios y ninguno vende tampones. El motivo es la prohibición del uso de productos plásticos desechables, que entró en vigor el 1 de enero. Periodistas del diario Milenio escribieron que no se podían comprar tampones en ninguna de las tiendas de la capital, pero que están ampliamente disponibles en todo México, donde los plásticos desechables todavía se venden legalmente.

Impuesto sobre tampones

El "impuesto a los tampones" es un término vago que se usa para las regulaciones de todo el mundo, que incluyen productos de higiene personal en productos que no son "esenciales", por lo que no tiene que soportar las tarifas más altas involucradas.

Durante años, las organizaciones feministas de todo el mundo han protestado contra estas soluciones, porque para las mujeres en edad reproductiva, las toallas sanitarias o los tampones son esenciales durante la menstruación y tienen que pagar más por ellos.

La ministra de Medio Ambiente de México, Mariana Robles, afirmó en una de sus declaraciones de enero, que los tampones con aplicadores de plástico, como vasos, tenedores o camillas de plástico, no son productos imprescindibles.

Las mujeres protestan

Muchas mujeres tienen una opinión diferente y protestan contra las nuevas regulaciones en las redes sociales. También escribieron una carta a la alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para dejar de llamar a la ley un privilegio y dejar de gravar los productos de higiene.

En respuesta, las autoridades sugirieron que las mujeres deberían beneficiarse de las copas menstruales, que son mucho más ecológicas. Sin embargo, esta no es una solución para todos en este momento. Como tuiteó el investigador Carlos Elizondo, como si las mujeres mexicanas tuvieran muy pocos problemas con los que lidiar, ganaron otro en medio de la pandemia.

Las copas menstruales están ganando popularidad. Son elegidas principalmente por mujeres que intentan vivir de forma ecológica y reducir la cantidad de residuos innecesarios. Aunque no se sabe si las mujeres están listas para reemplazar los tampones y las toallas para siempre.

Las copas menstruales son cada vez más populares como alternativa a los productos de higiene femenina tradicionales.

Un nuevo estudio encontró que funcionan tan bien como los tampones y las toallas sanitarias. Su uso tiene algunos beneficios innegables para todas.

Copas menstruales

Las copas menstruales son recipientes en forma de embudo, generalmente hechos de silicona, goma o látex, que se insertan en la vagina para recolectar la sangre menstrual . Las mujeres los lavan y reutilizan durante años, lo que los convierte en una opción más barata que los tampones o las toallas sanitarias. Además, reducen la cantidad de residuos.

Los científicos observaron las copas menstruales

El metanálisis, publicado en The Lancet Public Health, analizó 43 estudios y datos sobre 3.319 mujeres y niñas sobre el uso de copas menstruales. Resultaron ser tan buenos, si no mejores, que los tampones y toallas sanitarias desechables.

El informe señaló que las copas menstruales no representan un mayor riesgo de infección de mujeres y niñas en Europa, América del Norte y África. Además, la evidencia sugiere que usar una copa menstrual en lugar de tampones y toallas sanitarias puede ahorrar una cantidad significativa de dinero durante los 10 años de vida útil del dispositivo.

Por otra parte, puede ser una solución eficaz en los países más pobres donde el acceso a los productos de higiene para las mujeres es difícil. Las copas menstruales son una forma económica, reutilizable y fácil de hacer frente al período, lo que ayuda a las mujeres de los países en desarrollo a mejorar sus vidas. En algunas áreas del mundo, las mujeres se ven obligadas a usar piezas de tela, que pueden ser un caldo de cultivo para las bacterias.

Copas menstruales: peligros potenciales

Si bien los datos sugieren que las copas menstruales son en gran medida seguras, se han revelado algunos riesgos potenciales que pueden requerir una mayor investigación. El estudio encontró que se han informado cinco casos de síndrome de choque tóxico (TSS), una rara condición potencialmente mortal causada por una infección bacteriana, que también puede ocurrir con los tampones. El mecanismo es simple: al dejar algo que puede albergar bacterias en la vagina durante demasiado tiempo, se evita que las bacterias abandonen el cuerpo, lo que puede ser una fuente de infección.

Sin embargo, los autores señalaron que el uso de copas menstruales junto con dispositivos anticonceptivos requiere más investigación.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!