En la pasada entrega número 66 de los premios Emmy 2014 a lo mejor de la televisiónnorteamericana, la estrella colombiana Sofía Vergara mostró algo más que sutalento en escena. Para ello no necesitó quitarse prenda alguna ni recurrir atrucos baratos para generar controversia, escándalo, críticas y admiración porigual. Pero lo que se ve en la superficie suele ser engañoso y en muchasocasiones, erróneo.

¿Qué sucedió?

En esta ceremonia la actriz de la popular serie ModernFamily presentó al director de la Academia de Televisión, Ciencias yArtes, Bruce Rosenblum. Antes de iniciar su discurso le pide amablemente aVergara que se suba a una plataforma giratoria, para la sorpresa del público(por supuesto que era algo planeado).

Mientras él da un discurso sobre laimportancia de la televisión y lo requerido para conquistar a la audiencia,ella se contonea mientras gira y exhibe lo mejor de sus atributos físicos, perfectamente vestida de blanco. Esto fue suficiente para encender losánimos de gran parte de la audiencia en casa.

¿Feminismo superficial o deseoauténtico de liberación?

De repente cientos de tweets,algunos de personalidades tan conocidas como Katie Couric, comenzaron a circularen la red acusando al show de sexismo y de exhibir a Sofía Vergara como unobjeto. La imagen es clara y, lógicamente para el sector feminista, esinsoportable ver a un hombre poderoso como Rosenblum hablar en tono seriomientras la figura femenina es mostrada como atracción o diversión.

Si añadimosa la mezcla el toque sexual, es una perfecta receta para una gran controversiamediática.

Aquí entran varias cuestiones en juego: ¿Lo presentado enlos Emmy 2014 es degradante para todas lasmujeres? ¿Acaso es algo nuevo que en el mundo del espectáculo la belleza yapariencia cuentan tanto como el talento y en ocasiones mucho más?

¿Es paraalguien una primicia que la carrera de Sofía Vergara está basada en gran medida ensu atractivo? Por otro lado, esto no tendría nada de malo ni de nuevo. Alparecer muchos espectadores eligieron ver como humillante algo que para otroses una muestra de humor y un despliegue de belleza. Y los dobles estándaresentran en juego también: si hubiese sido un atractivo actor el que posara enesa plataforma, la reacción no habría sido tan incendiaria.

Es momento de regresar a loimportante

Si alguien en pleno 2014 aún piensa que una mujerhermosa, en control de su vida, millonaria y exitosa representa en forma algunaun “retroceso” para las demás, debe examinar su propia existencia. Sofía Vergara optópor una carrera actoral y no es una estrella surgida de un reality show al más puro estilo Hilton-Kardashian. La forma comollego ahí es un asunto meramente personal y el mundo olvida que iconos como MarilynMonroe, Brigitte Bardot o Sophia Loren también vendieron sexo, pero eso no eslo único importante de su historia o leyenda. Al parecer, millones de personasaún no comprenden que el ser sexual, sensual o atractivo no está peleado con laastucia, inteligencia emocional y capacidad de superación.

Las feministas y 'defensores de la dignidad humana' debenrecordar que un insulto para la mujer y la sociedad en general son las millones deféminas siendo explotadas en maquiladoras y fábricas en decenas de países,trabajando en condiciones deplorables y con un sueldo miserable. Humillantepara la mujer es que existan niñas de la calle. Retroceso para la civilizaciónoccidental es que en Ciudad Juárez, México, miles de niñas y adolescentes hayansido asesinadas durante los últimos 20 años sin que la mayoría de estos crímeneshayan sido resueltos. He ahí lo importante. Es momento de dejar de dramatizarpor estrellas de Hollywood con salarios millonarios por aparecer en TV y alzar la voz para asuntos de vital importancia.

Si un asunto no tiene nada que ver con lo otro, ¿entoncespor qué el mundo está al pendiente del glamour y no de la necesidad real y auténtica?

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!