La portada del manga número 16 de Boruto: Naruto Next Generations parece anunciar como un ligero susurro el deceso de Naruto Uzumaki, el Séptimo Hokage. Anteriormente, se ha hablado en numerosos espacios acerca del cruel destino que podría esperarle a aquel hombre que consiguió llevar paz a un mundo repleto de odio, sufrimiento y constantes guerras; pues desde el primer volumen de este manga, el villano Kawaki, en medio de una feroz lucha contra Boruto, le dice textualmente a éste: “Voy a enviarte con el séptimo, Boruto”, mientras se puede observar el paisaje de una caótica y destrozada aldea de Konoha.

Todo lo antepuesto, incluso pese a las reacciones de los fans, hace pensar indudablemente que Naruto perecerá de manera inminente en esta historia…pero, ¿además de esto hay otro indicio que pueda demostrar que estas especulaciones se convertirán en realidad? - ¡Sí! -.

De hecho, hay algunos más, como las declaraciones que hace unos meses ofreció Masashi Kishimoto, el creador de esta historia; sin embargo, aquí estoy a punto de profundizar en uno de las más grandes, la portada de la décimo sexta edición del manga.

El mensaje oculto

Tal vez esta parezca ser sólo una portada, como cualquier otra, incluso una que evoca la tranquilidad, o una sana y bella convivencia entre padre e hijo; una portada “linda”, pero hay algo más. - ¿Qué? - Una gran jutsu, uno tan relevante que sustentó buena parte del argumento de la historia anterior y que es capaz de cambiar la vida de aquel que lo ejecute.

Basta con fijarse en lo que sostiene Naruto entre sus manos, para darnos cuenta de la importancia y la repercusión que esto puede tener en el futuro. Está sosteniendo y mostrando a Boruto un pergamino, uno que parece contener la información sobre el sello de los ocho trigramas, el cuál es la llave para acceder al poder de Kurama, el Kyuubi.

Al tratarse de este sello, implicaría que posiblemente Naruto planea heredar el poder de Kurama a su hijo, Boruto.

El significado de la decisión de transmitir la energía de Kurama a su descendiente, entraña la idea de que el Séptimo Hokage siente en su interior que su muerte está próxima y que ya no podrá proteger a su aldea ni auxiliar a la alianza de las cinco grandes naciones shinobi, por eso necesita a alguien que se encargue de realizar esta labor y su solución podría ser sellar dentro de Boruto la mitad del Kyuubi que se encuentra libre, antes de que su vida se extinga y ya no pueda hacerlo.

Coloco a continuación un vídeo, donde se habla de esta hipótesis:

Entregar el poder de la manera más inteligente

La decisión más conveniente sería entregar a su hijo el poder de la mitad del zorro de las nueve colas que se encuentra libre, pues si le entregase la parte que él mismo guarda dentro de su cuerpo, resultaría en su muerte instantánea, pues como regla general, cuando a un jinchuuriki (un ser humano que se ha convertido en contenedor de una de las nueve bestias de chakra) se le separa del chakra de la bestia que resguarda, inevitablemente perece en dicho momento.

Lo anterior supondría tener que acortar el tiempo en el que pueda encargarse de preservar la paz y - hacerlo justo delante de la crisis - que lo llevaría a tomar la decisión de convertir a su hijo en el guardián de tal poder. Por otro lado, si te preguntas - ¿qué pasará entonces con la mitad de Kurama que lleva Naruto en su interior? - Existen dos opciones.

  1. Que esa parte, al separarse de su actual contenedor, quede inactiva durante unos años y al renacer sea libre; sin que se sepa dónde renacerá y quién pretenderá manipular su poder.
  2. La opción de sellar aquella mitad en su hija Himawari, quien gracias a su linaje es la única persona conocida que podría albergar dicho poder, sin morir e incluso controlarlo apropiadamente en beneficio de la paz.

Ninguno de los fans que hemos visto con el pasar de los años a Naruto convertirse en quien es, deseamos que perezca y que abandone tan pronto su nuevo sueño, el de proteger su aldea y hacer de todos aquellos que la conforman su familia; sin embargo, puestas las cartas sobre la mesa, y teniendo indicios tras indicios que nos muestran que este futuro es plausible, tenemos que admitir que - tal vez - estemos presenciando ahora el preludio del deceso del héroe más grande del mundo ninja y que debemos aceptar a sus herederos como los nuevos protectores de la paz.