Probablemente en los años 90 un programa de cocina habría sido algo totalmente descabellado, algo inimaginable. Sin embargo, la televisión evolucionó y con ello llegaron los reality shows, siendo precisamente los de alimentos y conflictos entre sartenes y cucharas, los más populares.

La llegada de los reality shows

Estos llegaron a la televisión mexicana con el proyecto de Big Brother [VIDEO] cuando los dos miles eran jóvenes, esto provocó una nueva competencia entre las dos grandes televisoras de México, hablamos por su puesto de Tv azteca y Televisa. Programas de baile, canto, comedia, talentos, retos extremos, y otros, pero ha sido la televisora del Ajusco quien ha marcado la pauta con la versión mexicana de #Masterchefmx en los últimos años.

La versión extranjera

De dicho programa, está basada en la habilidad de cocineros amateurs. Cocineros que de a poco se abren camino en la competencia para llegar al primer lugar, y con ello el premio económico. Como en nuestro país, hay una variación de este show, con niños cuyos asombrosos talentos dejan a cualquiera con la boca abierta. En la versión australiana, incluso se ha desarrollado el Masterchef profesional, que como el nombre lo indica, está conformado por cocineros de trayectoria comprobada en el medio culinario y por consecuencia con retos de altísima exigencia.

Cuando sonó la idea de la versión mexicana

Este reality levantó muchas expectativas y aunque tuvo deficiencias en sus primeras ediciones para adultos y niños, agradó y entró en el gusto del mexicano. Pero, a medida que ha pasado el tiempo ha venido a menos.

Cada vez se habla menos de cocina y en comparativa con lo mostrado por los participantes en otros países, el nivel de exigencia es notablemente menor en nuestro país. Detalles como el aumento desmedido de duración porque lo atiborran de publicidad, es ejemplo claro de ello. Y esto es aún más obvio cuando tenemos la oportunidad de ver el mismo programa por la cadena Discovery Home and Health en un formato mucho más amigable, de duración prudente, donde no se bombardea constantemente a los espectadores con molestos anunciantes.

Es inevitable no darnos cuenta que en definitiva en nuestro país se encargan de arruinar las buenas ideas. Ya que, aunque en un principio se logró engatusar al televidente, por el cariño que se le tenía en otros países al formato, la verdad es que edición tras edición, gusta un poco menos. Y es que, el público no es tonto y en esta última versión, que parece ser la más desangelada, es ridículo el melodrama de los guiones, el humor tan forzado y de lo último que se habla es de alta cocina.

Ni siquiera hay alguien en esta temporada 2017 que con carisma rescate el show. Incluso la jugarreta de meter a personas de escasos recursos no funciona ya; no nos engañas Tv azteca, eso no es inclusión, a eso se le llama morbo, y quien tenga un poquito de criterio lo notará en las presentaciones que ya de por si dejan mucho que desear.

Cómo estará el nivel de dicho concurso que el personaje de la monja, la hermana Flor es lo más agradable del show, recurso que ha sido demasiado explotado, ya que no hay temporada que la religiosa no haga acto de presencia. Esperemos que retomen el camino ya que antes por lo menos entretenía, y ahora ni eso. #Masterchefmx2017 #lamonjaflor #mueremasrterchef