Tengo que empezar diciendo que, aunque podría caer sin problema en la categoría de diletante, mi conocimiento sobre la música es bastante limitado, eso sin contar mi atrofia natural para desarrollar habilidades para tocar cualquier instrumento. Desde que estuve consciente de esa triste realidad, sobre todo para alguien que de verdad ama la música, me he conformado con ser un melómano voraz pero selectivo y sin ninguna aspiración para dar clases en Bellas Artes o Julliard. Sin embargo, y ojo con esto, pues aquí radica un defecto o una virtud, según se le mire: siempre trato de tener mi propia opinión de las cosas extraordinarias que observo. .

En mi entender, aclarado lo anterior, comenzaré diciendo que vivimos actualmente un momento en la historia de la música moderna, que el Rock aparenta haberse quedado, desde hace ya tiempo, muy rezagado del amplio frente que ocupa el espectro de la música Pop, esto si consideramos en ese marco a la música electrónica y géneros emergentes como el reggaeton y otros.

Esto, de verdad no representa una circunstancia ni siquiera comparable con los verdaderos problemas del mundo, como pueden ser los efectos del cambio climático, el avance del consumo de drogas a nivel mundial, o bien, el nuevo escenario de riesgo de un conflicto nuclear; sin embargo, si alcanzan a generarle bastante incertidumbre a los fieles militantes del género, aquellos que aunque leales a su querencia musical, se dedican a observar con pasividad como envejecen sus mejores exponentes y, en el peor de los casos, ven morir a su ídolos en los últimos días, baste mencionar a Malcolm Young de AC/DC , Tom Petty y, sorpresivamente, porque la mayoría hubiéramos jurado que tenía décadas de muerto, Fats Domino.

Pues bien, visto este panorama tan sombrío, tuvieron que ser las redes sociales, donde últimamente suceden los grandes fenómenos mediáticos, que apareció una tenue lucecita en el firmamento. Pero, antes de continuar, permítanme explicar que las ideas y juicios que intento compartir líneas abajo, con todas sus desmesuras, subjetividades y las obvias diferencias de apreciación resultantes, las he logrado ir validando con la opinión de otros muchos que, como yo, hemos estado atentos a la aparición de una banda de rock de gran singularidad.

En el 2014, sin recordar la fecha, navegaba en YouTube cuando me topé azarosamente con el video ya viralizado de tres niñas con su versión cover de “Enter Sandman, canción insignia de Metallica, uno de los grupos más prominentes del heavy metal. Fue la curiosidad la que me llevó a abrir el video, no podía dejar la oportunidad de curar mi ocio con la visión de esa descarada temeridad infantil, la que inevitablemente traería consigo una carga de ternura, solo de imaginarme a esas pequeñas lidiando con ese tremendo himno metalero.

Adelantando el resultado, pensé incluso que terminaría mostrándoselo a mis dos hijos para reírnos un buen rato.

Al abrir el video, me sorprendió que su calidad no correspondía al de un papá aficionado tomando a pulso con su celular las pretensiones artísticas de su hija y unas amigas. Se trata de una toma fija y abierta, con excelente iluminación y una edición simple, pero edición al fin. Entonces, fue inevitable sonreír para mis adentros, pensando que de verdad el padre había llevado demasiado lejos los caprichos de su princesa.

Y luego vi el video

Y después, lo repetí otra vez y 20 veces más.

La banda tenía nombre: The Warning, y la conformaban Daniela en la guitarra, con 14 años; Paulina, de 12, en la batería y, por último, de 10 años Alejandra, que cargaba un bajo más grande que ella.

Había quedado maravillado. Mayor fue el impacto cuando supe que las integrantes del grupo eran hermanas, las hermanitas Villarreal, y mi emoción creció cuando, tratando yo de adivinar su país de origen, me enteré de que eran mexicanas. Todo esto hubiera terminado siendo únicamente una anécdota, a no ser por el hecho que cada una de ellas tocaba su instrumento de manera MA-GIS-TRAL.

Los videos lanzados al infinito virtual no se sabe dónde van a parar. Me enteraría después, que por una veleidad del destino llegó con la gente que maneja Lollapalooza, el festival de rock alternativo, indie y punk rock. Que lanzaron un tweet: These 3 sisters covering @Metallica​'s "Enter Sandman" just made our day. Kirk Hammet, guitarrista de Metallica, retuiteó The drummer kicks maximum ass!”, dando así un espaldarazo tremendo al grupo.

Meses después, The Warning apareció en el programa de Ellen Degeneres, de gran rating y popularidad en los Estados Unidos. Se me aceleró mi corazón por un genuino regocijo y orgullo porque ellas estaban mostrando una cara muy distinta de México, los mexicanos y la mexicanidad. Paulina, Daniela y Alejandra, ofrecieron una notable versión de Crazy Train” de Back Sabbath. Durante la entrevista, con perfecto inglés, mostrando un absoluto desenvolvimiento y desplegando candidez y simpatía, fueron todo un suceso. La famosa anfitriona, mostraba su sorpresa no solo por el talento mostrado, sino por el sentido de responsabilidad y compromiso que desvelaban las integrantes de The Warning, según iban relatando a la audiencia su precoz inicio en la música, con clases de piano desde una edad muy tierna, logrando eventualmente alcanzar cierto dominio, el suficiente como para resolver dar el siguiente paso: aprender otro instrumento. Fue ese el momento en que Daniela y Paulina optaron por la guitarra y la batería, respectivamente, como una reminiscencia de cuando pasaban horas jugando con el ROCK BAND en casa. Alejandra estaba muy pequeña todavía, pero en su momento, recibiría la misma oportunidad, y considerando la selección hecha por sus hermanas, se decidió por el bajo. Y a partir de ahí empezó, como un juego, sin proponérselo, improvisando en fiestecitas familiares, la formación de una banda que de inmediato se decantaría por tocar la música que tanto oía su papá y que ya les apasionaba: el rock.

Las chicas habían expresado previamente su interés por estudiar en el Berklee College of Music en Boston, y Ellen Degeneres las sorprendió con sendos cheques de 10 mil dólares para matricularse en un curso de 5 semanas. Ese fue otro brinco cuántico en su carrera. En Berklee no solo aprendieron de grandes maestros, sino tuvieron contacto con personas que admiraban, como fue el caso de David Ellefson, bajista de Megadeth, quien además llegó a conocer su trabajo y a elogiarlo.

Esa amplia difusión ha tenido y tiene todavía consecuencias extraordinarias. Baste señalar que la compañía desarrolladora de videojuegos Harmonix Music Systems las invitó a conocer sus instalaciones e incluyó su canción “Free Falling” en la cuarta versión del videojuego.

Múltiples invitaciones para tocar en distintos lugares fue otro resultado del impacto mediático del trío, ​gracias a esa ventana empezaron a acumular kilometraje en su road show, tanto o más que otras bandas con más años y experiencia en el medio: Musak Festival (California), Pal Norte Festival (Monterrey), Gibson Guitars Showcase (Beverly Hills); House of Blues (Anaheim), SXSW Music Fest 2015 (Austin), TEDx Talks 2016 (Reno), Hard Rock Cafe (Boston), Sunshine Festival (Texas), SXSW Music Fest 2016 (Austin), TEDx Talks 2017 (Reno), JRZ Music Fest 2017 (Cd. Juárez), TECATE FoodTruck Fest 2017 (Monterrey), Rock Fest 2017 (Toluca) y recientemente fueron invitadas por Def Leppard a abrirles sus conciertos en la Arena CDMX (CDMX) y en el Auditorio Telmex (Guadalajara), el MOTHER OF ALL Rock Festival 2017 (Monterrey) y el Festival Cielo Mágico (Santiago, N.L.).

​Con este bagaje, más de dos años de giros, sorpresas y aprendizaje, The Warning ha dejado de ser un proyecto. Empezaron a componer y preparar durante el 2016 su primer disco de estudio con 13 temas inéditos de rock en inglés y compuestos por ellas: XXI CENTURY BLOOD, mismo que fue lanzado oficialmente el 27 de marzo de 2017.

Las canciones son muy buenas, y me atrevería a utilizar el adjetivo de magníficas. Sobre todo, si reflexionamos que son todas de su propia autoría, tres preadolescentes y sin experiencia mayor en la vida. En sus letras ellas retratan situaciones y escenas de cierta complejidad, con conflictos sentimentales y emocionales que de verdad provocan una reacción de empatía en quienes las llegan a escuchar. Estas canciones han sido ampliamente aceptadas, sus videos enYoutube, cuentan con miles de vistas y, en los comentarios, han recogido mayoritariamente, un reconocimiento por el mérito de sus letras. Ahora, musicalmente hablando, de nueva cuenta tendré que alabar descaradamente a las 13 canciones, sin embargo, lo hago confiado por los comentarios dejados en YouTube, que parecen ser laudatoriamente unánimes sino, además, por si a alguien le parecen de poco peso esas opiniones, me sustento demás en las valoraciones hechas por expertos en la red, ya sea porque son o fueron productores, o bien, musicólogos dedicados a ejercer la crítica musical en sus blogs. En todos los casos las notas son excepcionales.

Personalmente, encuentro cautivadora la balada rock llamada Black Holes (Don’t hold on) que, a diferencia de las otras canciones, la canta Paulina, con una pasión que es imposible de pasar desapercibida, teniendo para ello que abandonar inadvertidamente la batería para tomar con intensidad desusada los teclados, el resultado lo envidiaría cualquiera de las cantantes tops del momento. “XXI Century Blood” me gusta mucho, es el sencillo que da nombre al disco y tiene una propuesta interesante sobre las generaciones del nuevo milenio, una crítica acerba de los tiempos que vivimos, hacia las masas que rinden pleitesía a la tecnología renunciando así a su humanidad. Todo con una música energética y vibrante. When I’m Alone es otro tema que me llega, un pequeño himno a la soledad de los adolescentes en ese duro proceso de madurar, de internarse en el universo de los adultos dejando atrás todo lo que para ellos significó alguna vez calidez y seguridad. Y así puedo seguir, canción tras canción, acumulando elogios para algo que se puede resumir en tres palabras: trabajo, humildad y un montón de talento.

Nuevamente, con lo reseñado hasta aquí, ya puedo haber justificado muchas de las expresiones superlativas que he vertido sobre esta banda. Pero todavía tengo que añadir un par de argumentos, para sustentar el título tan pretencioso con el que he iniciado este artículo.

Esta gema tan valiosa, no ha sido ignorada por las grandes firmas, que desde un principio han estado advertidas -como suelen decir ellas en su conciertos- del hito en el que se puede convertir este trío. Ya en las TED Talks, han narrado que se han mantenido firmes ante los coqueteos de estos monstruos corporativos. Ellas han decidido que su carrera, la que han asumido con absoluta seriedad y profesionalidad, la harán en sus propios términos, de acuerdo con sus premisas y sin interés en “el negocio”. Están convencidas que lo suyo es hacer arte. No les corre prisa por hacer dinero, no atizan sus talentos con los aditivos a los que, tradicionalmente, se ha vinculado el rock y, en general, con la vida “siempre al límite” de los músicos. Esa convicción, viene acompañada además de las anchas alas protectoras de unos padres que, tan virtuosamente como sus crías, han sabido encontrar el punto de equilibrio entre la libertad y la prudencia, apoyándolas en sus sueños e ilusiones.

Finalmente, no sé lo que va a pasar en realidad con esta promesa tan rutilante. Sé lo que deseo que pase. Deseo que The Warning y otras bandas portadoras de valores semejantes, así como otros jóvenes con carismas y aptitudes sobresalientes en distintas disciplinas, artes o expertises; se conviertan en estandarte y voz de la generación que representan, que asumen su responsabilidad con el presente y el futuro, que influyan para que efectivamente logren dar un cambio de timón al mundo y, ahora sí, poder incidir en los grandes problemas.

Enhorabuena The Warning. #TheWarning #XXICenturyBlood