Termina el año, y con él los proyectos televisivos que el 2017 dieron de qué hablar a todo el país. Tal es el caso de Máster Chef en su versión azteca, y como era de suponerse la final deparaba sorpresas, ¿o no?

El reloj marcaba las 9:30 de la noche, los televisores sintonizaron puntuales la competencia de cocina amateur que de ha poco ha ganado gran fanaticada en nuestro país. Era entonces el turno de los chefs Benito, Betty y Herrera de dar el veredicto final y determinar al ganador de la temporada 2017.

Los finalistas Cynthia, Honorina y Pastor, llegaban con grandes aspiraciones al título que los acreditara como el mejor cocinero en el reality show de cocina más famoso del planeta, además, claro, de llevarse a la bolsa la jugosa cantidad de 1,000,000 de pesos que entrega a el vencedor.

De Tlaxcala para el mundo

Al final, fue Honorina la que se levantara con el título de #Master Chef México y aunque no deja de encantarnos que sea alguien de una cuna tan humilde la que se lleve tremenda cantidad de dinero a casa, es precisamente esto lo que nos hace dudar de la veracidad del programa. después de todo, es en el pueblo mismo donde se dice: “piensa mal y acertarás”.

Por supuesto que esto nada tiene que ver con la adorable señora del Estado de #Tlaxcala. Pero los que pudimos ver el programa en vivo nos atrevemos a preguntarnos, por ejemplo, (como cualquier espectador) si en verdad unas donas, en apariencia simples, pueden vencer a un snack dulce de macarrones sobre un velo de novia, o si un mole de conejo puede con facilidad vencer a una Birria zacatecana sobre una cama de cabuches.

Como cualquier espectador que se reconoce amante de la comida por derecho de paladar, vista, oído y olfato, asumimos que la complejidad de los platillos de los competidores de Honorina fue mucho mayor.

La duda no es nueva

No es la primera vez que eso pase, la perversidad de los ejecutivos de TV Azteca ya es conocida en ediciones anteriores, en la cual han puesto en tela de juicio la doble moral de un pueblo que discrimina a sus raíces indígenas, pero adora ver historias de estos mismo en televisión. Fue Maria, fue Berta, fue el adorable Juanito y otros más los que de la misma manera se posicionaron en el gusto del mexicano, pero que eran sus mismos compañeros de concurso los que señalaban la falta de evolución y quizá hasta de talento. Permítanos usted dudar de las intenciones de los del Ajusco al usar a personas de estratos bajos para ganar televidentes.

Campeón sin corona

Uno de los participantes que destacó por su crecimiento y evolución culinaria, sin lugar a dudas fue #Pastor. El de #Zacatecas pasó de las carnitas asadas a platillos gourmet de alta ejecución en la cocina, que nos deja el sabor de ser el campeón sin corona de esta edición, pero como es costumbre también, de esto el tiempo se encargara de darnos la razón.

De cualquier forma, la última transmisión logró capturar la atención de todo un país que ha cobijado a los Master chefs con especial cariño.

Y de cualquier forma, el que Honorina, una señora que representa de la mejor manera lo más profundo de nuestras raíces mexicanas, haya ganado, le viene bien a nuestro país. Enhorabuena. #MasterChefMx #TeamHonorina #HonorinaGanadoraDeMasterchefmx