El director James Wan y el guionista Leigh Whannell hicieron muchas cosas bien en el entretenido y desvergonzado thriller paranormal 2010, "Insidious [VIDEO]". Pero en cuanto a la creación de franquicias, cometieron un error crucial: matar al personaje más memorable de la película, la imperturbable parapsicóloga sexagenaria empática Elise Rainier (Lin Shaye). Para la primera secuela, "Capítulo 2", la trajeron de vuelta en forma espectral, y para el "Capítulo 3" dirigido por Whannell en 2015, hicieron aún más espacio para ella, al abordar la película como una precuela.

¿Es tan mala como dicen?

Una continuación directa de esa precuela, "#Insidious: The Last Key".

Finalmente le da a Elise el foco completo y al hacerlo la convierte en algo así como un héroe de acción, con una historia de origen completa. A pesar de los esfuerzos indomables de Shaye, sin embargo, el nuevo director Adam Robitel raramente tiene éxito en sacudir las telarañas de esta franquicia cada vez más crujiente: "The Last Key" es tremendamente desigual, confuso y parece dejar la saga "Insidious" escrita en una esquina una vez más.

¡Reseña!

Gran parte tiene lugar en 2010, poco antes de los eventos de la primera película, "The Last Key" hace tiempo suficiente para flashbacks, comenzando con un prólogo de 1950, que representa la infancia muy infeliz de Elise. Hija de un guardián de la prisión, Elise (Ava Kolker) en edad escolar, vive en una casa crujiente a la sombra de una penitenciaría de Nuevo México, y sus incipientes regalos paranormales ya están atrayendo la curiosidad de su asustadizo hermano menor Christian (Pierce Pope) y la ira de su abusivo y macabro padre Gerald (Josh Stewart). En un escenario temprano bien organizado, Elise se encuentra atrapada en el sótano de su casa por la noche, atraída por la voz de un niño, para abrir una misteriosa puerta roja, lo que hace con trágicas consecuencias.

En el presente, Elise recibe una llamada del nuevo propietario de su hogar de la infancia, que ha estado experimentando fenómenos extraños propios. Inicialmente reacia a reconsiderar su pasado traumático, rápidamente cede y regresa a la pequeña ciudad de Nuevo México con sus dos compinches aspirantes a caza fantasmas, Specs (Whannell) y Tucker (Angus Sampson). Su nuevo cliente (Kirk Acevedo) tiene un parecido notable con su padre; también camina con un andar de Neanderthal, y parece que no ha lavado la ropa en quince días y el equipo de Elise apenas ha abierto una tienda en la casa, antes de que comiencen varias apariciones. Literalmente gatear fuera de la madera. De vuelta en la ciudad, Elise se encuentra con su hermano ya crecido (Bruce Davison) y sus dos hijas adultas (Caitlin Gerard, Spencer Locke).

Robitel tiene una comprensión constante, por parte de los artesanos de los ritmos que hacen asustar a un clásico Blumhouse, pero lucha con el elemento de sorpresa; las configuraciones para los sustos son tan predecibles ¿La pregunta es nunca aparecerá un demonio en un marco particular?, pero simplemente cuántos segundos se mantendrá el disparo hasta que lo haga.

Muy poco de la comedia que rompe la tensión se desprende -u na sub-trama cómica a medias que involucra a Specs y los intentos de Tucker de cortejar a las sobrinas de Elise es poco convincente - y el director algunas veces cortará objetos ominosamente enfatizados que no tienen importancia en todas.

Pero, para ser justos, el guión no le facilita las cosas. Aproximadamente en el punto intermedio, "The Last Key [VIDEO]" hace su jugada más atrevida, a medio camino alejándose de las fantasías paranormales de la serie, para horrorizar una variedad diferente, si no más novedosa. La revelación que ocurre tiene poco sentido a la luz de las cosas que han sucedido literalmente minutos antes, y cuando la película comienza a caer en la lógica de los sueños surrealistas en el tramo final.

Si la película se relaciona, se debe principalmente al atractivo innegable de Shaye. Shaye, una actriz de personaje veterana, sabe claramente lo raro que es tener un papel como este a los 74 años, y hunde los dientes en cada escena. Dada una línea como "Mi presencia saca a los espíritus de sus pequeñas y oscuras esquinas", Shaye es demasiado respetuosa con su personaje como para pronunciarlo con un guiño, pero tampoco lo invierte con el tipo de intensidad de ojos saltones que lo haría ridículo. Al observar cómo la Elisea vulnerable e intrépida al mismo tiempo se arroja en un peligroso enredo tras otro, debes inclinarte ante el cerebro "Insidioso" por darle al personaje el papel protagónico, pero a medida que la cronología de la franquicia se acerca cada vez más a donde todo está comenzó, está tristemente claro que el personaje no tiene otro lugar adonde ir. #pelicula