Iniciemos un poco hablando sobre algunos puntos sobre este anime [VIDEO]; el ajuste: la era de la prohibición. El lugar: la ciudad de Lawless, Illinois. Las operaciones de contrabando de alcohol son manejadas por varias familias de la mafia, con sangre corriendo por las calles como un hilo común.

Angelo Lagusa, un joven cuya familia fue asesinada en una disputa de la mafia, busca venganza contra la familia Vanetti, particularmente su don, Vincent Vanetti. Después de siete años de esconderse, Angelo, ahora bajo el nombre de Avilio Bruno, ha decidido acercarse a la familia Vanetti al hacerse amigo del hijo de don, Nero. ¿Tendrá Angelo éxito en sus planes de venganza?

Si te gusta un poco de drama y acción mira esta revisión

91 Days es una obra maestra de la época de la prohibición estilizada, [VIDEO] muy similar a lo que Baccano! fue durante 2008.

Sin embargo, donde Baccano! era más un tipo de sueño de fiebre de Tarantino. #91 Days se siente más en casa con las obras de Martin Scorcese y está en la misma línea que la de Goodfellas, y es más impresionante, por eso. Sin embargo, en lo que se refiere a algunas de las cosas que a los fanáticos les encantan del #Anime, es más fuerte por no ser víctimas de ellas.

Cuando hablo con personas que no son fans acerca de la animación japonesa, una de las quejas más comunes que escucho es "¡todo está explicado, incluso después de que acabamos de ver lo que está sucediendo!" Por mucho que ame el anime, tengo que aceptar que este sentimiento es ciertamente cierto.

Sin embargo, muéstreles un poco de esta serie y esos argumentos se disiparán durante los siguientes doce episodios. 91 Days no nos dice lo que está pasando, nos muestra y con la profundidad y el ritmo estrecho que podrías pedir en una historia, animada o no.

Uno no ve 91 días, uno lo absorbe y rompe su plétora de colas visuales. Diseccionar lo que sucedió en esta escena o ese momento, posiblemente quitándole algo a cada vista que el observador podría haber perdido. Este es el sello distintivo de una buena narración de historias.

La acción es concisa, pero significativa, impactante, como una patada rápida en los dientes. Debajo del barniz de algo estilizado, la acción radica en algunos momentos ingeniosos de pura intriga de la delincuencia política. La mitad de la historia muestra a los personajes aprovechando al máximo su ingenio, planificando y planificando su gran movimiento con respecto al próximo "acuerdo" o a quién van a 'golpear'.