Capítulo cuatro de la serie [VIDEO] de Stranger Things, y la cosa aumenta de nivel a grados insospechados. En todo el tiempo que llevo viendo SERIES, nunca me había topado con una que jugara de esa forma con los ánimos de los espectadores; más porque creí que no podía haber algo peor que lo que nos encontramos en el episodio tres [VIDEO], y resulta ser que sí, existen cosas mucho peores que las que hemos visto hasta ahora.

Parece ser que los hermanos Duffer están dispuestos a atormentaron mucho más con el tema de la desaparición de Will, y por lo que se ve, las cosas aún no han alcanzado el punto crítico de la historia.

¿Ya vieron el capítulo? Si no lo ha visto, aquí va el resumen.

Once vs los hechos

El episodio comienza con Once en casa de Mike. El chico está muy molesto con ella tras el final del capítulo anterior, sobre todo porque no puede entender como una persona es capaz de jugar con los sentimientos de los demás tan descaradamente. Mike llega a decírselo en un par de ocasiones, al tiempo que medita la idea de Lucas de llevar a la niña con los adultos para que se encarguen de ella; claro que Once no le da mucho tiempo para que sigua quejándose y lamentándose de lo ocurrido. El transmisor de Mike lo lleva a una revelación, en la que no tarda en darse cuenta de que Once está en lo correcto con respecto a Will. El problema es que el aparato no tiene el suficiente alcance como para hacer un contacto directo con su amigo, por lo que Mike acude a Dustin y Lucas para hablarles sobre el episodio en el sótano de su casa.

Por otro lado, Hopper sigue investigando por su cuenta las anormalidades que se han dado en el pueblo desde hace unos días, corriendo toda una serie de riesgos que lo llevan justo a las puertas de un sitio que no deseaba volver a tocar: los laboratorios de investigación de Hawkins.

En la escuela

Gracias a los eventos de este capítulo podemos comprobar el lazo de camaradería que se empieza a solidificar, entre Mike y Once. La dupla que hacen ambos niños es fuerte y muy receptiva a lo que ocurre dentro del pueblo, y gracias a que se escala un nuevo nivel de confianza es que Millie Bobby Brown y Finn Wolfhard nos entregan un par de actuaciones que poco a poco se van ganando nuestros corazones. Y no son los únicos, ya que Gaten Matarazzo y Caleb McLaughlin también se muestran más tridimensionales en este episodio, ya sea por las dudas que cargan o por sus ansias de mantener al equipo unido, pero ambos chicos demuestran porque son una parte importante del grupo.

En los escenarios, seguimos viendo varios puntos del poblado de Hawkins de la mano de los personajes; sin embargo, de todos los puntos vistos he de decir que el que más me llamó la atención es el que aparece en los últimos cinco minutos del capítulo.

Ya habíamos visto un trozo del laboratorio, pero nada como lo que se nos revela en este final.

¿Mi recomendación? Sí, la serie comienza a mostrar un par de escenas un tanto fuertes para quienes no están acostumbrados a la violencia, pero lo cierto es que todas y cada una de ellas están ahí por un motivo; así que no dejen pasar la oportunidad y vean el episodio. Seguro los dejara con muchas interrogantes.