Para terminar con las reseñas de Star Wars, en esta ocasión toca hablar sobre la última película [VIDEO] que ha salido y que entra dentro del canon de la historia, un filme que ha recibido opiniones diversas de las diferentes páginas de crítica cinematográfica que se encuentran abiertas al público.

En este nuevo capítulo nos encontramos con un trabajo del cineasta Rian Johnson, quien en colaboración con Lucasfilm y Bad Robot —así como con la ayuda de George Lucas [VIDEO] en su papel de consultor creativo—, nos hicieron llegar una película mucho más larga que otras entregas a las que estábamos acostumbrados (2 horas y 32 minutos), aunque no por eso desmerecen la trama y los puntos culminantes del problema al que se están enfrentando los personajes.

Pero, ¿Será que el aumento de tiempo también tiene sus contras? Vamos a ver.

A las órdenes de Snoke

La historia comienza con Rey, viajando al recóndito planeta de Ahch-To en busca del último de los maestros Jedi, Luke Skywalker. Por su parte, la Resistencia a cargo de la general Leia Organa se encuentra resistiendo los embates que le envían la Primera orden, todo con la esperanza de que su hermano por fin se una a la batalla. Por otro lado, Kylo Ren se encuentra recuperándose de su desastrosa pelea con la novata Rey, esto mientras planea una forma de vengarse de ella por hacerlo quedar en ridículo frente a la Primera orden.

Claro que los problemas no tardar en llegar, y esta vez la Resistencia se ve en la necesidad de abandonar su base en D'Qar, debido a que la Primera orden ha dado con ellos.

La escaramuza se cobra varias vidas, por lo que cuando ya se encuentran en el espacio y a "salvo", Leia le llama la atención a Poe Dameron por un par de actos arriesgados que solo les ganaron un tiempo; esto debido a que el dispositivo de rastreo de la flota de la Primera orden sigue hallándolos y rastreando su localización.

El general Hux no está dispuesto a dejarlos escapar esta vez, y está dispuesto a llegar a las últimas consecuencias con tal de exterminarlos.

En Canto Bight

Para esta segunda parte de la tercera trilogía vemos que regresan la mayoría de los actores que dieron vida a los personajes, desde Mark Hamill, Carrie Fisher, Anthony Daniels y Frank Oz, hasta Daisy Ridley, John Boyega, Adam Driver, Domhnall Gleeson, Oscar Isaac, e incluso Andy Serkis. Por supuesto, todos a sus papeles originales; y en esta ocasión vienen acompañados de algunos talentos nuevos en la saga, entre ellos un trío que se destacan por entre los demás: Benicio Del Toro como DJ, Laura Dern en el papel de la vicealmirante Amilyn Holdo y Kelly Marie Tran como la impetuosa Rose Tico.

Para los escenarios nos encontramos en terreno desconocido dentro de la desolada Ahch-To y la bulliciosa Canto Bight, pero aun y con eso se nota un uso más activo de los ambientes en la trama original, una prueba de ello son las secuencias del entrenamiento de Rey en Ahch-To y como es que ella emplea el terreno para fortalecerse. Parece ser que se ha llegado a un acuerdo en este apartado, entre tecnología y decorativo, y útil.

¿Mi recomendación? Si bien es cierto que tiene un par de fallos la película, estos no intervienen directamente en la comprensión de la historia. Los giros argumentales son mucho más fuertes que en otros filmes, y ese es uno de los tantos motivos por los que deberían darle una oportunidad.