Una fuerza sobrenatural que embrutece a hombres y bestias por igual en toda la ciudad de Detroit. Mientras los periodistas desaliñados luchan por encontrar la manera de vincular los crímenes inquietos a los "agitadores" activistas negros, para abrir una brecha entre dos comunidades divididas, Abbott se encuentra en una carrera contra reloj para descubrir la verdad, incluso si eso significa enfrentarse a un entidad demoníaca, que ella pensó que nunca volvería a #enfrentar.

Esta semana de BOOM

Abbott # 1 de Saladin Ahmed, Studios, es un drama estelar sobrenatural que capta perfectamente las tensiones de Detroit a principios de los 70: una ciudad al borde, una floreciente comunidad negra y los segregacionistas que les molestaban, y la abrumadora lucha emocional de vivir en tiempos que cambian demasiado rápido para algunos y no lo suficientemente rápido para otros.

Ahmed ofrece un guion impresionante y de buen ritmo que configura esta miniserie para ser una obsesionante y convincente versión de un género de cómic para cómics. Ahmed navega por todo el espectro de intolerancia desde microagresiones "menores" hasta el racismo manifiesto de personas temerosas del cambio y sin temor a las consecuencias.

Sin embargo, es el arte de Abbott # 1 lo que hace la historia: Sami Kivela tiene un estilo fuerte y expresivo que contribuye en gran medida a construir Detroit de Abbot,t con un elenco sustancial de PERSONAJES distintos cuyo lenguaje corporal cuenta su propia historia de vive en Detroit, sin importar cuán fugazmente aparezca en el panel, particularmente en la página inicial del título, repleta de titulares y escenas de toda la ciudad que marcaron el tono de la serie.

La descripción que hace Kivela de "la umbra", la fuerza oscura que comienza a plagar la ciudad, es inquietante e inquietante, pero no está completamente fuera de lugar contra el paletado colorista que Jason Wordie emplea.

Juntos, Wordie y Kivela elevan la escritura de Ahmed

Elevan la escritura a algo atmosférico y fascinante. Su arte hace que Abbott sienta que debería ser un viejo cómic de quiosco serializado, y algo acerca de las líneas [VIDEO] negras audaces de Kivela y los colores suaves casi le dan a las páginas la textura del papel de periódico. Kivela le da a Elena toques de color en su ascot y elegante chaqueta roja que se destacan contra los insulsos y #aburridos trajes de sus colegas periodísticos, empleando extraños y extravagantes estallidos de magenta extraviada y naranjas vivas que hacen que los elementos inquietantes y fantasmales de la serie parezcan lugar para Detroit pero no tan antinatural como para distraer de la narrativa.

No hay una abundancia de sangre derramada, pero las dos páginas que la presentan son espantosas y pueden ser muy inquietantes para algunos lectores; Wordie y Kivela lo manejan bien, y los paneles cambian rápidamente de gore a horribles elementos de terror que quitan parte de la incomodidad visual, sin sacrificar el impacto emocional o ir por la violencia barata y sensacionalista.

Esto no es un desaire contra la serie, es un thriller de crímenes, después de todo, sino algo a tener en cuenta para los lectores.

Abbott # 1 es un debut intrigante y atmosférico de una serie que bien vale su tiempo; es una descripción directa de las #realidades de Detroit de los 70, para bien o para mal, y tanto a través del guión como particularmente del arte, se teje un elemento de horror que hace que la serie destaque de otros cuentos de detectives en las gradas. Abbott ha sido uno de los cómics más esperados de 2018 desde que se anunció en octubre pasado, y su número de debut está a la altura de las expectativas.