La mayoría de los juegos de rol tácticos basados ​​en turnos me dan la sensación de que estoy guiando a un escuadrón de soldados de élite a través de enfrentamientos mortales con pensamiento rápido y precisión militar. Por otro lado, se siente más como arrear una pandilla de maníacos semi-competentes para una victoria improbable sobre enemigos igualmente ridículos y cuando llegué a un acuerdo con eso, en realidad terminó siendo muy divertido.

Detalles

Lo primero con lo que Pit People [VIDEO] te golpea es con la música alocada y el estilo de firma, absurdo, a menudo maravillosamente desquiciado de Dan Paladin, conocido por juegos como Alien Hominid y Castle Crashers.

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Desde los asesinos duendes hasta los unicornios que funcionan como piezas de artillería de color caramelo, nunca tuve la impresión de que este mundo se tomara en serio.

Una búsqueda puede hacer que retengas a un grupo de robots vagamente británicos a instancias de un tipo con una bandera estadounidense cubriendo toda su cara que no ha oído que la revolución ha terminado.

Otra consiste en cortar un parásito bucal de un monstruo marino para que pueda reclutarlo para su fiesta, haciendo que otro compañero lo coma, naturalmente. La naturaleza impredecible de la ambientación y la escritura podría perder parte de su encanto en dosis demasiado grandes, pero sin duda asegura que Pit People [VIDEO] nunca comienza a sentirse aburrido. Una de mis mayores desilusiones fue que el contenido opcional que jugué no incluía tanto del diseño inteligente de la misión que vi en las principales misiones.

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El humor que lo acompaña no siempre aterriza, hay un mecánico donde puedes dejar atrás un rastro de caca para volver sobre tus pasos en el otro mundo, lo que me hizo encogerme en vez de reír, pero cuando se desvía de los límites de estar loca por en aras de la locura y, de hecho, inyecta ingenio genuino en la ecuación, me hizo reír a carcajadas a través de lo que de lo contrario podrían haber sido batallas estresantes y la trama es más que solo un vehículo absurdo.

Al final, se convirtió inesperadamente en algo estimulante, volviendo al juego anterior de Behemoth, Battleblock Theatre, de una manera humorística e inteligente.

El sistema de combate basado en turnos está poblado por todos los sospechosos habituales: carnosos tanques cuerpo a cuerpo, pícaros ágiles, arqueros de largo alcance y magos que añaden daño. Sin embargo, hay algo interesante en el hecho de que no tienes control absoluto sobre el comportamiento de tus luchadores. Cada turno, le das una orden de movimiento que debe seguirse al pie de la letra, pero los objetivos para los ataques y los hechizos de curación se deciden de manera semialeatoria por los personajes según dónde aterricen y qué hay a su alrededor.