Iniciar una vida junto a tu pareja [VIDEO] es siempre un desafío. El comienzo de una nueva relación es siempre difícil, nos ocupamos de las diferencias, nuevas familias, nuevas personas y costumbres de otra persona que elegimos como par.

Ese primer momento de la pasión ya se está desvaneciendo y, finalmente, un amor con los cargos y las reglas se perfila que los planes y los sueños de los dos son capaces de combinarse para formar una familia nueva y duradera, y es en estos momentos que los problemas comienzan. Deudas, convivencia, cobranzas y manías, todo junto debajo del mismo techo acaba transformando un cuento de hadas en un conglomerado de responsabilidades desgastante para ambos lados.

Las exigencias se vuelven rutinarias y empiezan a formar parte del día a día, esas con base en comportamientos o sólo pensamientos diferentes, acaban desgarrando la convivencia y generando problemas aún mayores como el fin de la relación.

Por eso, separamos aquí algunas exigencias comunes que son letales para cualquier pareja.

Quitar la libertad y alejar a los amigos

Los amigos son la segunda familia que elegimos para nosotros. Todos necesitamos consejos [VIDEO], ideas, ayuda o sólo un momento de relajación para risa. Prohibir el contacto con amigos y conocidos es un gran error. Piense que él siempre ha vivido con esas amistades de manera que esas mismas personas que usted quiere apartar pueden haber apoyado la relación de ustedes, sacando que eso traerá una tristeza muy grande para la persona que más quiere ver feliz y si existe amor de verdad envuelto en la relación de ustedes, asegúrese de que el amor de las amistades será muy doloroso para su amado / a.

Su familia o yo

Vamos con calma, ustedes se unieron para formar una nueva familia, pero no para destruir una familia, ¿verdad? Esa persona que te conquistó por la forma de ser tiene un motivo para ser así: tu familia. Nuestra familia es nuestra raíz y tratar de arrancar esas raíces no será una buena elección a hacer. Nosotros amamos a nuestras familias, con defectos o sin defectos, los queremos cerca y jamás quisiéramos apartarnos o aún oír cosas negativas sobre ellos.

Sentimiento de posesión

"Mira sólo para mí"; "tú eres mío". La falta de confianza [VIDEO] en sí y la inseguridad acaban con la relación. Nadie es dueño de nadie y esa regla no va a cambiar hasta que se pruebe lo contrario.

Dedicarme a mí mismo

Este error es de hecho el mayor de ellos y quizás el más cometido. Nadie respira el aire de nadie, compartimos el mismo aire y eso no hace que vivamos a disposición de las elecciones, exigencias o pensamientos de la otra persona. Cada uno es cada uno, con un modo de actuar y ser y eso es lo que hace de nosotros seres únicos, con personalidad.