Es difícil separar la exageración del contenido con el renacimiento enormemente exitoso de Roseanne. Las calificaciones del programa son, como diría el presidente Donald Trump, yuuuuge, con 27 millonesviendo el primer episodio.

La conversación política que lo rodea es aún más grande

Con editoriales en conflicto en todos los periódicos importantes y Trump haciendo referencia al espectáculo en discursos. Ciertamente, su estrella homónima ha dejado en claro que no tiene miedo de defender a los votantes que lo pusieron en la Casa Blanca. Entre los muchos zingers de su personaje, durante la oración, ella agradece al Señor por "hacer grande a Estados Unidos otra vez".

Roseanne: El símbolo de la resistencia

Es irónico que Roseanne se haya convertido en un símbolo de resistencia a la marea cultural izquierdista, dado que el original Roseanne fue uno de los primeros espectáculos en promover el matrimonio gay.

A pesar de todos los escandalosos comentarios acerca de que Roseanne [VIDEO]es una partidaria entusiasta de Trump, su nuevo programa muestra contradicciones incómodas con el viejo liberal, pero rara vez un rechazo rotundo.

Los Conners dicen gracia antes de las comidas y probablemente se consideren cristianos como parte de su identidad regional, pero no demuestran un verdadero caminar con Dios. Por lo tanto, la principal preocupación de Dan sobre el travestismo de su nieto de 9 años es que el niño podría ser intimidado. Él nunca expresa ninguna objeción filosófica al respecto.

Regañadientes Roseanne recita el catecismo

Aún más intrigante es cuán a regañadientes Roseanne recita el catecismo del derecho de una mujer a elegir cuando Becky anuncia que está donando un huevo para obtener dinero en efectivo con facilidad.

Roseanne lo que esperamos en este nuevo guion

Roseanne y Dan no pueden esconder su horror de que su hija pueda ser tan casual acerca de regalar a un niño. Ninguno de los dos se retracta de la ortodoxia liberal en estos temas candentes, pero al menos logran sacar conclusiones incómodas.

Así que, aunque está lejos de ser un bastión de puntos de vista conservadores, la nueva Roseanne parece estar en los primeros cinco episodios [VIDEO], al menos sinceramente dedicada a explorar divisiones culturales y de clase de una manera que no siempre había hecho antes.

Ideológicamente, el espectáculo es confuso, contradictorio y combativo, y no pertenece a ninguna perspectiva política. Tal vez eso es lo que lo convierte en el verdadero reflejo de la televisión de los Estados Unidos del siglo XXI.