Llegué al cuarto capítulo [VIDEO] de la serie [VIDEO] de Stranger Things con muchas dudas y sospechas, sobre todo en cuanto a la figura de Will Byers y lo ocurrido con él tras el capítulo pasado. Si les soy sincera, yo creía que el pequeño iba a terminar con un papel como el que jugo en la primera temporada, más que nada por las sorpresas que dejaron los últimos minutos de la serie y, que daban a entender que el pobre terminaría mal por culpa de aquella sombra que lo seguía.

Me alegra haberme equivocado en cuanto a ese tema, sobre todo porque el pequeño actor que interpreta a Will nos muestra una cara del pequeño que no habíamos visto antes en su persona.

Ahora, los amigos no solo tienen que luchar por descubrir que pasó con su amigo y si tiene solución, sino que parece ser que se han hecho de un buen aliado para descubrir que es lo que planea lograr aquella figura que ve a los habitantes de Hawkins desde el Otro lado y, que parece buscar algo entre ellos.

Esta es la reseña del capítulo cuatro de la segunda temporada.

Manos heladas

Tras aquel ataque que tuvo Will en la escuela y que preocupó a todos por igual, Joyce se lleva a su hijo a la casa y comienza a cuidarlo mientras le pregunta por aquello que le pasó en la institución. El niño dice no recordar nada de lo que le pregunta y comenta que todo está bien, sin embargo, cuando su madre le prepara un baño para que entre en calor, este se niega a mojarse en agua caliente y se va, dejando a su mamá consternada.

Por otro lado, Once regresa a la cabaña donde ha estado viviendo con Hopper, encontrándose con la sorpresa de que él alguacil la está esperando para reprenderla por irse del lugar. Ha faltado a las reglas que había puesto para que no los descubrieran, lo que desata una batalla campal en la casa; el hecho termina con Once encerrada en su cuarto, llorando, mientras que Hopper se lamenta por lo que ocurrió.

En otro punto del pueblo, Nancy y Jonathan consiguen contactar a la madre de Bárbara y le piden que se vean. Se encuentran con la sorpresa de que ya los estaban esperando unos agentes del gobierno.

Will, el guía

¿Por dónde empiezo con los personajes? Will se lució en este capítulo.

Sus gestos y actitudes son increíbles y en verdad le dan otra visa al personaje, tanto que ya hasta me puse a dudar de él y de lo que ocurre en torno a la creatura del cielo. Por otro lado, vemos a una Once mucho más aguerrida que en la primera temporada. La niña está cansada de que le mientan y, por la rabieta que tiene deja bien en claro que no va a permitir que Hopper siga haciéndolo; por supuesto que el jefe de policía no se queda atrás.

Ambos personajes también hicieron un excelente trabajo en el episodio.

En los escenarios nos encontramos con locaciones ya usadas y una nueva que me llamó la atención. Me refiero al parque en donde Nancy y Jonathan van a “ver” a la madre de Bárbara. Aunque el lugar esta al aire libre, me encantó el enfoque los rostros de la gente mientras se ponen nerviosos. Le da al lugar una sensación de encierro que para nada pega con su imagen original.

¿Mi recomendación? Me encantó el capítulo y, por lo ocurrido creo que podría convertirse en uno de mis favoritos de la temporada. Los personajes son increíbles, los escenarios se lucen y la trama va a un punto que podría dejar a más de uno con la boca abierta.