Al igual que Rogue One, Solo: A Stars Wars Story tiene el desafío de enriquecer la franquicia sin la libertad del desarrollo narrativo, sin poder llevar la historia hacia adelante, en lugar de cubrir un terreno viejo, contarnos una historia que ya conocemos, profundizar en el pasado y nos proporciona información de fondo, sin relación con el futuro. A su vez, la película confía en su valor de entretenimiento, y su inquebrantable compromiso con la pura alegría cinematográfica se convierte en su principal motivación, y es aquí donde la película realmente entra en su elemento, como un juego de emoción implacable con poco respiro.

Han tiene un sueño

Han Solo (Alden Ehrenreich) es un cínico sinvergüenza convertido en contrabandista, que sueña con convertirse en el mejor piloto de la galaxia, pero sabe que para cumplir sus sueños necesita escapar de su planeta infernal y aventurarse en lo desconocido.

Junto a su novia Qi'ra (Emilia Clarke) traman un plan ambicioso, pero es solo el primero quien lo logra.

Sirviendo al Imperio, es aquí donde conoce a los ladrones y luchadores de ideas afines Beckett (Woody Harrelson) y Val (Thandie Newton), y aunque siguen reacios a enfrentarse a este nuevo recluta renegado, ya que viene equipado con su nuevo amigo Chewbacca (Joonas Suotamo) aceptan llevarlo a bordo mientras intentan llevar a cabo una misión en nombre del nefasto tirano Dryden Vos (Paul Bettany) con un ilustre premio en efectivo al final de la misma. Pero primero necesitan un barco.

Sera dirigida por Phil Lord

La película, ahora dirigida por Ron Howard, originalmente estaba programada para ser dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, quienes abandonaron el proyecto debido a diferencias creativas.

Si bien esto puede haber parecido originalmente un movimiento algo desastroso para el estudio, dado cuán tarde en el día se produjo el cambio, tonalmente es un movimiento que tiene #sentido, ya que mientras haya una ligera ventaja en los procedimientos, un sentido de aventura, lleno de las peculiaridades que hacen que el universo de Star Wars sea tan popular, al mismo tiempo esto está lejos de ser una oferta de comedia, que es aparentemente donde el dúo directivo había tenido la intención de llevarlo.

Nucleo drámatico

Necesitamos una semblanza de sinceridad, y un núcleo dramático, y Howard toma el material en serio, mientras se demuestra, como se esperaba, que es un par de manos increíblemente confiable. El sentido lúdico de la aventura de la película es gracias al optimismo dichoso de nuestro carismático y epónimo protagonista. Es un romántico sin esperanza, con una sensación contagiosa de entusiasmo, donde casi anhela el peligro, obtiene una patada de situaciones imposibles, que es útil, porque nosotros también.

Pero los personajes funcionan porque él es como nosotros en algunos aspectos, por supuesto que lucharemos para dominar al Halcón Milenario de la misma manera que él lo hace, pero también es un chancer, un humano defectuoso en un paisaje fantástico.Ehrenreich hace un trabajo extraordinario dando vida al papel [VIDEO], con una presencia en la pantalla tan grande que hace orgulloso a Harrison Ford, y no podemos pretender estar sorprendidos, ya que el encanto y el carisma del actor [VIDEO]estaban ahí para que todos lo vean cuando él robó.