La soledad es terapéutica cuando de encontrarse a uno mismo se trata. Al menos esto fue lo que el joven surfista Álvaro Vizcaíno, interpretado por Alain Hernández, entendió cuando se separó de su familia para labrar su propio camino sobre las olas de Fuerteventura.

En Solo, film dirigido por Hugo Stuven y producido por Miramar Media Entertainment y Playa Jarugo AIE, se muestra en un primer momento a un joven que necesita escuchar su cuerpo y su mente para poder organizar su vida. Ensimismado en este diálogo entre lo que es y lo que quisiera ser, el destino con sus guiños quiso que Álvaro Vizcaíno tropezara, luego cayera por un acantilado y quedara inconsciente sobre el lecho que el mar recupera con las mareas.

El tiempo pasa, la marea sube, y ahora un Vizcaíno desorientado recobra dolorosamente su conciencia: se ha roto las caderas. Al principio solo es un poco de agua, luego más de dos metros de agua pondrán a prueba sus nervios y su resistencia por 48 horas.

Solo, una película sobre el auto reconocimiento

Nadie sale en busca de sí mismo sin huir, precisamente, de sí mismo, de lo que hasta ese momento ha sido. Y en medio de los embates del mar y la misericordia de la marea, ahora el joven surfista se debate entre el recuerdo de su relación con su familia, del daño que inconscientemente les ha causado y su presente voluble y asfixiante.

De esta lucha con el mar, eterno medium, emerge una persona que se descubre por medio del dolor de reconocerse y de aceptar quién es. Queda entonces saber si esta nueva versión de Álvaro Vizcaíno podrá sobrevivir a sí mismo o si el mar, como de costumbre, volverá a quitar todo lo que da.

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“Solo” también fue un largometraje difícil de rodar

Solo es el segundo largometraje que realiza Hugo Stuven para la pantalla grande, junto a Anomalous (2016). Esta cinta se estrenará el próximo 3 de agosto y ha sido una de las películas más alabadas del Festival de Málaga. El resto del elenco está conformado por Aura Garrido, Ben Temple y Leticia Etala. El más reciente film de Hugo Stuven muestra además su madurez cinematográfica, a través de las secuencias fílmicas y de su inquietante guión. A través de la historia de Álvaro, el espectador se verá identificado con el reflejo más puro y descarnado de la condición humana llevada al límite, en un duro viaje de autoconocimiento, la capacidad de comenzar de nuevo y la invitación a la reflexión, todo a través de una película.