A finales de 2015, el Laboratorio Nacional de Ciberseguridad creó un Libro Blanco para dar a conocer los desafíos más importantes que debería haber enfrentado hasta 2020. Este volumen se centró en particular en los problemas que pueden existir con respecto a los ataques. #cyber. Hoy, más de dos años después, llega un nuevo volumen, pero esta vez subraya más áreas de proyectos y acciones que la comunidad de investigadores considera más importantes. Mediante el estudio de este nuevo volumen, las áreas más importantes, tales como la mecánica, el turismo, la construcción naval, industria de alimentos y el transporte, pueden estar sujetos a cambios rotación mucho más baja, como atacado por la web de la competencia y soberanos estados, y los ciudadanos deben controlar lo que sucede

Pero este volumen también se ocupa de los ciberataques, y denota que en la mayoría de los casos el impacto del dinero directo es limitado.

Dos casos ocurrieron en Italia

Existen ciberataques que pueden ser directos o indirectos, en Italia estos han involucrado a dos compañías, una de Cuneo y otra de Turín. El primero produce alimentos para animales y tiene clientes internacionales. Esta compañía fue robada de la lista de clientes e información sobre lo que tenían que proporcionar. Los delincuentes cibernéticos se pusieron en contacto con los diversos clientes que comunicaron un cambio en el Iban de esta empresa del Piamonte. La comunicación se hizo aún más "veraz" porque en el correo electrónico se adjuntó la factura que informaba los montos reales que se habían presupuestado con respecto al suministro.

Las empresas objetivo eran cuatro, todas de Asia y, de éstas, tres enviaron los montos que se solicitaron al Iban modificado, a fin de obtener una suma de 200 mil dólares.

La otra compañía no se ha dejado engañar, porque al ver que Iban no estaba en correspondencia con un banco italiano, pensó llamar a la empresa piamontesa para obtener una confirmación pero, gracias a esta llamada de verificación, están se dio cuenta del fraude en su relación. La otra compañía, en cambio, la de Turín, en 2013 recibió de un proveedor "confiable" de China un correo electrónico que le informó sobre un cambio con respecto al banco.

La compañía no verificó la veracidad de esta comunicación, pagando 60 mil dólares. Más tarde, un usuario nigeriano que había robado la cuenta de la compañía asiática fue desenmascarado. Los delincuentes vertieron sumas en una cuenta en Tailandia, que luego retiraron a un cajero automático.

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