Uno de los goces de estar en casa, después de un día de arduo trabajo, o estudio, es relajarte con una buena cena y disfrutar de tu #serie favorita. La mayoría de las personas tiene en casa, un televisor inteligente, pero en la comodidad del hogar ninguno de los integrantes de la #familia se da cuenta de que tan indefensos pueden estar, y quizá sean continuamente observados.

El #hacker, ha actuado como un Big Brother, examinando toda la rutina de la familia, con solo visualizarla por la #pantalla inteligente. Los propietarios de la casa ven televisión pero a nadie le pasa por la cabeza, que puedan estar representando el papel de “Enemigo Público (1998)”, cuando el adversario es otro individuo.

La organización Consumer Reports, que labora sin fines de lucro por la transparencia en el #Mercado, y a favor del consumidor, ha realizado una investigación con distintos productos. Las pruebas dieron como resultado, entre #marcas y dispositivos como: TLC, Samsung, Roku TV, Philips, RCA, Hisense, Hitachi, Sharp e Insignia, rastreaban asiduamente a sus propietarios.

El manejo vía remota, es otro de los descubrimientos realizados en la #investigación. El hacker puede – sin ser necesariamente una eminencia en el campo informática – ejecutar bromas como apagar el televisor, subir el volumen, reproducir automáticamente vídeos desde sitios web – YouTube – y cambiar canales a diestra y siniestra.

En la configuración del televisor inteligente hay una opción, que los #usuarios pasan por alto.

En este punto se recopilan datos de visualización y advertencias sobre la funcionalidad. Los consumidores [VIDEO] simplemente no ponen atención, no leen este tipo de información, que pudiera parecer de poca importancia, por la impaciencia de utilizar inmediatamente el dispositivo.

La inconsciencia en la que vivimos, la carrera por utilizar las diferentes #tecnologías [VIDEO] que nos ofrece el mercado, siendo insensatos frente a un apetito insaciable, donde pocos se detienen a leer las letras pequeñas. Al adquirir un #T.V. o una pantalla con estas características, tenemos el derecho a que nuestras actividades no se pondrán como evidencia, a personas extrañas. Los hackers han invadido la intimidad, porque nosotros hemos permitido que lo hagan.

Así como muchos padres enfatizan la continua vigilancia del material en línea que ven sus hijos, deberíamos darnos a la tarea de checar como está configurado cada uno de los #dispositivos que utilizamos en casa. La seguridad y #privacidad hoy en día, se han puesto en duda. Por lo demás esto no es una película de terror – Ratter (2015) – pero vale la pena sentarse unos minutos y leer el manual con detenimiento.